Friday, September 18, 2009

CESAR QUISPE RAMIREZ:: Cholito cantor

Crónicas Pis@diablescas

CÉSAR QUISPE
Cholito cantor, apasionado de brisa claroscura.


Víctor Hugo Alvítez

En abril del presente año César Quispe Ramírez, -a la par que celebraba 32 años de edad- alzó el Primer Puesto del V Concurso Internacional Bonaventuriano de poesía y cuento corto, 2009, de la Universidad San Buenaventura de Cali Colombia, con su trabajo titulado Una piedra desplomada, ganador entre representantes de 23 países de América y Europa; y con justa razón la Municipalidad Provincial del Santa por motivo de la fiesta de San Pedrito en junio último, le otorgó la Medalla de la Ciudad de Chimbote. Hoy, nuevamente tenemos el honor de acompañarlo cuando la Biblioteca Pública “César Vallejo” y Centro Cultural Centenario de su tierra natal, le tributan un nuevo homenaje a su corta y exitosa carrera literaria, en el marco de sus acerados actos programados “Vates de mi Puerto” donde nuestros artistas sienten el don de compartir con escolares, maestros, artistas y público en general, quienes le ofrecen sus propias composiciones líricas; hecho que destacamos y valoramos porque generan conocimiento e identidad, gracias al noble empeño del entusiasta bibliotecario jefe Paulino Meléndez De la Cruz. Merecidos premios a un joven Poeta porteño por su perseverancia y dedicación al cultivar la palabra escrita a través de versos encendidos de vida, tristeza, nostalgia, esperanza, amor y/o descomposición social; casi vistos y experimentados por un adolescente al borde mismo del mar, en plena orilla, -frente a aquel mudo batallón de mástiles anclados- al desandar sus días y noches templados de brisa claroscura y aventuras juveniles de inocencia por jirones más concurridos de alguna gente en horas de la noche y madrugada –como el Bolognesi-, “ayudando en mil oficios” y donde pudo despertar o ser contagiado de sensualidad y sensibilidad artística en forma temprana, a los que hoy canta como si este tiempo o esta vida fuese historia o pasión de existencia.

César Aurelio Quispe Ramírez, llegó al mundo de ilusiones el 21 de abril de 1977, en brazos generosos de la noble Maternidad de María de Chimbote y fue asentado su nacimiento en Santa el día 24 del mismo mes, porque don Aurelio Quispe Fermín, natural de Pomabamba, arribó a hacer florecer los campos de cultivo de Cascajal, donde conoció a doña Grimaldina Ramírez Cribillero, quien llegara desde la cercana Santa Ana, convirtiéndose ambos en padres amorosos de este niño que el tiempo había de destinar coronas para ennoblecer sus sienes y con su nombre ensalzado, volver a elevar el nombre de nuestro “Puerto de Oro” de Chimbote, como otrora lo hicieran los escritores Juan Ojeda, Enrique Cam, Óscar Colchado, Miguel Rodríguez Paz, Mario Luna, Antonio Salinas y otros poetas porteños, de quienes nutre de su filosofía y experiencias para luego introducirse de lleno en la poética de César Vallejo, Pablo Neruda y demás clásicos de la lírica universal.

La familia se afincó en el Barrio El Progreso, jirón Independencia (parte alta cerca del reservorio de agua y mejor vista del mar y la ciudad), aquel “barrio” como se le llama hasta ahora a pesar de ser uno de los más antiguos de Chimbote, postergado de su desarrollo por sucesivas autoridades y múltiples factores como la conocida invasión de sus calles; sin embargo, barrio heroico, asentamiento humano o pueblo joven –según las reformas- donde estuvo el viejo cementerio de Chimbote hasta el terremoto del ‘70; donde se puso el pecho abierto y luchó por la esperanza perdiéndose hasta la vida por dignidad en pleno Puente ‘José Gálvez’ con banderas en alto; donde vivieron veteranas matronas; donde vivieron los afamados escritores Óscar Colchado Lucio de ‘Cholito en los Andes mágicos’ y José Antonio Palacios Salinas o simplemente Antonio Salinas, del ‘Bagre partido’ fallecido en París, más Rógger Tang Ríos de ‘Elogio al geranio’ afincado en Aruba, juntos al monumento del querido ‘Cachaquito’ joven héroe porteño Cabo EP. Cisneros Cabos e la Cordillera del Cóndor, y otras perlas más; solamente como referencias o breve muestra de la grandeza de su gente, dignidad, respeto y en especial, revaloración de lo nuestro.

César Quispe, estudió primaria y secundaria en las Instituciones Educativas N° 88020 y “Micaela Bastidas”, respectivamente, de la Urbanización El Carmen de Chimbote. Luego pasó a las aulas de la Universidad Nacional del Santa (UNS) donde se hizo maestro en la especialidad de Lengua y Literatura. Allí descubrió su talento y vocación poética, dice que: “al principio creía que escribir era difícil, pero la práctica, constancia, el estudio y experiencias que uno vive, lo inclinaron por la poesía o espacio más cómodo para mí. Escribir poesía es parte de mi vida”. Fundó con Rolando Cieza y otros compañeros de estudio la revista literaria-cultural: Tinta Libre, cuyo slogan o compromiso establecía “La Literatura es el camino para hacer realidad los sueños”, entre el 2002 y 2004; continuando la tradición de sus antecesoras: Brisas, Trincheras y Bellamar; después dirigió las revistas de creación ‘Eleusis’ nombre que alude a un poemario del más grande poeta chimbotano Juan Ojeda, el año 2005 y, finalmente Gleba, junto a Gustavo Tapia, el 2006

En esos instantes de luminosa creatividad e inquietudes artísticas es cuando se acerca a creadores porteños, a sus maestros más cercanos como el recordado Ricardo Cotrina Cerdán, amigos, e inicia a compartir ideales; siendo gratamente acogido e identificado como el “Cholito Tinta”, iniciando una carrera literaria que lo ha de llevar a alcanzar algunos reconocimientos como aquel año 2003 que obtuvo el primer lugar en los Juegos Florales de Poesía “Juan Ojeda Ojeda”, organizados por el Instituto Nacional de Cultura, bajo la conducción de Jorge Álvarez y Universidad César Vallejo, de nuestra ciudad, primera fecha en que siente el peso de una medalla colgar de su cuello virginal.

Como estudiante universitario, también compartió pinceles y colores en el Taller de Artes Plásticas “Palamenco”, bajo las instrucciones del profesor Amarildo Obeso Sánchez, plasmando en sus lienzos imágenes cotidianas de la vida porteña e incendio de sus sueños.

Ornitorrinco Editores de nuestro escritor Ricardo Ayllón, apostó por la publicación de su primer libro de poesía: El vuelo de la mosca (2007) donde se vislumbra sus primeros versos vallejianos. Además ha difundido trabajos poèticos en las revistas: Almiar (España), Letralia (Colombia), La Urraka (Colombia), Remolinos (Lima), Cinosargo (Chile), Puerto de Oro (Chimbote) y Alborada Internacional. Participó como invitado especial en el II Festival de Poesía: Cielo Abierto en Barranca (2008). Colaborador de las páginas culturales de los diarios La Industria y Correo, de Chimbote, con entrevistas y comentarios.

César Quispe, se convierte así en un ejemplo donde la niñez y juventud porteña en especial, pueden reflejar su mirar en el espejo transparente de su estro creador y aliento permanente al desarrollo de su pueblo grande. O al estilo del ‘Abrigo de mis sandalias’ cuando dice:

“He despertado y mi casa sigue siendo una estera
al filo del mar”…

¡ Adelante, elogiado navegante !

Chimbote, 16 de setiembe del 2009.

pisadiablo100@hotmail.com

Monday, May 04, 2009

PIETRO LUNA: 25 Años del LP "Homenaje a Chimbote" y reencuentro de viejas glorias culturales porteñas


Homenaje

PIETRO LUNA: 25 Años del LP “Homenaje a Chimbote”
y reencuentro de viejas glorias culturales porteñas


Víctor Hugo Alvítez Moncada

Ya no debemos llorar y echarnos la culpa de estos homenajes póstumos. Es necesario que nuestras autoridades, instituciones representativas y sociedad civil, consideren siempre en sus programas de aniversario, celebraciones y acontecimientos. El reconocimiento público a sus hijos ilustres que a través de su vida y obra han contribuido al desarrollo sostenido de los pueblos.Pietro Luna Coraquillo, a pesar de su enorme aporte a la cultura de su "Puerto Mayor" Chimbote, vivió como verdadero artista: alegre, ruisueño, atento, jaranero; pero a la vez pobre, humilde, enfermo y olvidado en su propio terruño. Su figura será bien recordada e imposible de invisibilizarse en el tiempo. Paradojas de la vida, después de su muerte se agiganta, se ilumina, llega a nuestro encuentro, abrazándonos feliz.

Pietro Luna Coraquillo, nació en Bella Vista – Callao en 1943 y acaba de morir en Lima el 27 febrero último. Toda su vida lo hizo en Chimbote “cantándole y poetizándole”. Descendiente de una familia distinguida por el arte: allí está su padre pulsando la guitarra; su hermano Mario, reconocido poeta y autor de Poemas para mis treinta años, integrante del Grupo “Hora Zero”, que extendió su accionar desde la capital al Perú, y los demás hermanos y hermanas comprometidos con las artes escénicas, el canto y la música;

Pietro Luna, inquieto maestro y artista polifacético, ofrendó su vida y alma a la cultura de Chimbote. Su obra discurrió por intensos caminos y canales del teatro, la poesía, el cuento, el folclor, la música, el canto y la composición; la compilación de temas musicales, el periodismo cultural y la gestión de las artes plásticas desde la niñez de instituciones educativas que alguna vez lo llevaron incluso a plasmar sus sueños en escuelas de Bolivia, porque su vocación de maestro e inclaudicable artista supo poner el pecho por las generaciones presentes y venideras.

Autor de los libros: Los hijos del sol (drama, 1966), Ráfagas (poesía, 1968), Los reclutas (cuentos, 1981), Poesía de Alfañique (infantil); y los títulos inéditos: Masacre, Wankará, Huayno y poesía, Teatro y poesía, La voz de los niños, etc.

Institucionalista de largo alcance, vivió atento al desarrollo de su puerto de Chimbote, abrigando aliento y esperanzas en la fundación y/o consolidación de varias instituciones especialmente culturales. Allí perviven en el recuerdo o vigencia empolvada del tiempo: el Club Inca Garcilaso de la Vega, Grupo Literario Perú, Grupo de Literatura y Arte “Isla Blanca”, creado junto a Oscar Colchado Lucio, Miguel Rodríguez Paz, Wilfredo Cornejo y Víctor Hugo Romero; Asociación de Escritores y Poetas de Áncash (AEPA), Dúo “Los Forasteros”, entre otras.



Sin embargo, la obra que inmortalizó su figura, es sin duda, el long play de música: “Homenaje a Chimbote” que apareció en junio del año 1984 –hace 25 años y que de ello debemos celebrar a lo grande sus “Bodas de Oro”-, con ocasión del Centenario de elevación de Chimbote a Puerto Mayor. Oportuna efemérides que Pietro Luna, inteligentemente y con gran proyección al futuro, lanzó el disco arropado de información documental, turística y musical como primera antología de canciones chimbotanas. Y es que aquellos temas que aludían a la riqueza, belleza y porvenir de nuestro puerto, no podían desaparecer en maretazos de apatía y demora. Para ello existe el espíritu alucinado y sensible del artista, encumbrando la voz, creación y arte en la plasmación del antiguo disco “apto para exportación” y bajo su dirección general, antologados los siguientes actores de letras telúricas y vivenciales, ritmos, voces y músicos de las bellas canciones que acompañan, compuestas en las décadas ’70 y ’80 y que hasta ahora parlantes líricos, sonoros y lágrimas trasladan sus sones al vaivén de las olas hasta ultramar; el alma y huesos de la gente porteña que subsiste en sentimientos y recuerdos:

LADO A:
1. Brisas de nostalgia (vals) de Roberto Neira G. interpretado por Roberto Tello.
2. Puerto Mayor (polka) de Pietro Luna, por los Ases del Perú.
3. Recuerdos (bolero) de Germán Zavala R., por Los Tres Virreyes de América.
4. Querido Chimbote (vals) de Pietro Luna, por Jesús Vásquez.
5. A Chimbote (guaracha) de Daniel Cortez B., por Enrique Lynch y su orquesta.
6. Guanchaquera (vals) de Alberto Haro, por Los Trovadores del Norte.

LADO B
1. Mi Chimbote (vals) de Jorge Noriega C., por Los Ases del Perú.
2. Canción querida (bolero) de Jorge Luna C., por Los Tres Virreyes de América.
3. Porteñita gentil (polka) de Germán Zavala R., por Roberto Tello.
4. Hermosa chimbotana (cumbia) de Pietro Luna C., por Enrique Lynch y su orquesta.
5. La Moby Dick (vals) de Roger Padilla Q., por Pancho Jiménez.
6. Chimbotero (marinera) de Jorge Noriega C., por Los Trovadores del Norte.

El disco, hoy constituye varios homenajes a la vez, en junio del presente año cumplirá 25 años de existencia y gracias a él conserva gran parte de nuestra identidad y memoria. En la información adjunta, aparecen por ejemplo Marco Leclere San Román: dramaturgo, artista plástico y escenógrafo chimbotano, traduciendo la introducción al inglés. El intenso poema “CHIMBOTE: entre mojarrilla y mojarrilla” de Pietro Luna que publicamos al final del texto. “Poema para mis treinta años” de su hermano menor Mario Luna, quien falleciera -cual fatal premonición- tres meses antes de aparición del disco; es decir, un 26 de marzo de 1984; entonces, él también conmemora 25 años de su muerte. Continúan breves reflexiones históricas como: “Bahía de ensueño” de Juan Teruel, ubicación geográfica, “Terruño” de José Ingenieros, “Ayer caleta de pescadores”; Chimbote industrial: industria siderúrgica, Electroperú, Sima Chimbote, Base naval; Ancash: Punyán tierra hermosa; Turismo y esparcimiento. Las latentes preocupaciones de desarrollo de Chimbote, tales como: “Fórum: Recursos hídricos del Río Santa” por el Colegio de Ingenieros del Perú, “El Río Santa y el Proyecto CHINECAS” por Gustavo Armas; “Zona de Educación de Chimbote”. “San Pedrito” por Teobaldo Arroyo Icochea, “Central Hidroeléctrica del Cañon del Pato” por Ing. Antonio Gago Beltrán. “Grupo Literario Perú” por Fredy García e “Instituto Nacional de Cultural – Filial Chimbote y su Complejo cultural” por Víctor Unyén Velezmoro, finalizando con “Bodas de Plata de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Trabajadores de Sider-Perú, Enapu-Perú y Electro-Perú de la Provincia del Santa. Es decir, variada información histórica y cultural de nuestro Puerto. Asimismo, instituciones que colaboraron para la edición de tan solemne evocación, dando sensación que por aquellos tiempos éramos un pueblo más unido y fortalecido en bien de su destino.

El sobre o tapa de este disco-libro, muestra en su carátula plastificada cuatro fotografías a full color de El Muelle, Avenida José Pardo, frontis de la Cooperativa Sider y TPS y Base Naval. Al centro un recuerdo que resalta: “HOMENAJE A CHIMBOTE” así con letras mayúsculas, seguido de “Bodas de Plata Cooperativa Sider y TPS Ancash”. En la contratapa figura la foto del autor y del escudo de Chimbote, encabezado del título: “Lo mejor de Pietro Luna –Honor al Mérito”, los créditos de los actores que hicieron posible dicho disco dirigidos por Pietro Luna, la relación de temas antologados, autores y ritmos, el sello editorial: Chimbote PLC LUNALUX Perú, supervisión industrial y control de calidad: Ing. Max Luna Robles; más una breve dedicatoria donde Pietro Luna, entre otras líneas anota:

“… Siento el frescor de la brisa y escucho el viento, que silba a mis oídos, tengo la libertad de crear y creer en mi Patria; de contribuir con su progreso cultural, promocionar el turismo y la música, poetizando lo que pasa en su cosmopolitismo; en su vida diaria, en sus conflictos laborales y ver la fosforescencia de sus lingotes, que vacía el Alto Horno ‘Teresita’… Querido Chimbote: en la orilla de tu mar, quedan estas doce caracolas, este bouquet de polícromas flores, impresas en el pentagrama, que al susurro del viento vibrarán de amor entre los espigones de su ausente muellecito viejo”.

Aquella noche del 23 de abril, en el homenaje póstumo organizado en Chimbote por la Biblioteca “César Vallejo”, Centro Cultural Centenario y Asociación de Escritores y Poetas de Ancash, volvieron hallarse viejas glorias de la cultura porteña y amigos artistas e intelectuales que compartieron en el tiempo y trajines culturales de Pietro Luna. Allí estaban para el abrazo eterno al amigo: el periodista Manuel Ríos Mantilla, leyendo una semblanza sobre la vida de Pietro Luna; sus indeclinables hermanos escritores del Grupo Literario “Perú”: Iván Vásquez Salazar, Julio Orbegoso Ríos y José Gutiérrez Blas; Víctor Unyén Velezmoro, Irene Arias Romero y Percy Robles Guibovich; la calidad de siempre de Jorge Cúneo García, declamando versos de protesta del homenajeado y Guillermo Villafana, como maestro de ceremonias recordando su paso por las tablas del teatro junto al desaparecido. La voz y guitarra de Germán Zavala, con el bolero y polka “Recuerdos” y “Porteñita gentil”, mas la enternecedora trompeta de Daniel Cortez Belupú con su guaracha “A Chimbote”, temas del long play que continúan haciendo vibrar el corazón, agitando olas del mar y venas de nuestra población. Acompañó la declamación de la niñez porteña de distintas instituciones educativas y del prof. Roberto Díaz Valencia.

La importante presencia del señor Edwards Vizcarra Zorrilla, alcalde de la Municipalidad Provincial de Huari -ante la ausencia de las nuestras- saludando la memoria de Pietro Luna e invitando públicamente a la masiva concurrencia de intelectuales chimbotanos en su mayoría, asistir al XVIII Encuentro de Escritores y Poetas Ancashinos “Eleazar Guzmán Barrón” y I Encuentro de Integración Cultural de Ancash, Huanuco y Ucayali “Santiago Antúnez de Mayolo” a celebrarse en la ciudad de Huari, los días 15, 16 y 17 de mayo del presente; comprometiendo su apoyo decidido para la reimpresión del long play “Homenaje a Chimbote” en honor al compilador y pueblo de Chimbote, por cumplir 25 años de su aparición; y junto a él los señores Luis Huerta Lomotte y Rodrigo Solórzano Espinoza, presidente y secretario, respectivamente de AEPA que llegaron desde Casma y Lima para rendir tributo al fallecido primer presidente de esta institución cultural regional.
¡Gracias PIETRO LUNA, por tus enseñanzas y misión terrenal cumplida.
Incansable gestor cultural, descansa en Paz!

CHIMBOTE: entre mojarrilla y mojarrilla


PIETRO LUNA



Estoy friendo unas mojarrillas para mis amigos



mientras silbo una melodía criolla



con sabor a tiempos "A",



como de costumbre, me visitan



guitarra en mano: Zavala, Armando, Pablo y Unyén.



Siéntate a mi lado Iván y come algo,



prueba esta chicha...



dulce como la alegría pueblerina



de las obreras de Coishco



al destripar el pescado.



Como el bostezo de un resguardo



frente a los barcos junto al muelle.



Es como la risa coqueta de una "Lolita"



a la velocidad de un "pájaro frutero",



volando con su presa por la Avenida Gálvez.



Humo que se alza como plegaria al despedido,



cerca del Alto Horno y del pájaro de acero.



Sudor exuberante que empapa el alma



y que deja en la puerta a la indiferencia



ante la huelga o ante el sobre de pago



extraviado en el bar de la esquina.



Tierra chimbotana de plateada esperanza



de puño peleador en el mitin



por la jornada laboral o quítame esta paja...



cuando la cerveza se derrama en el cerebro



obedeciendo el afán de mando.



Sigo friendo las mojarrillas



porque sé que tú eres como yo,



evocando al "cura" Chirinos,



Aninuma y su risotada amplia,



a Henry a Demetrio Pflukera Pomar, el bombero



y al viejo Antonio que se metía en todo,



coordinando con éxito el evento.



Los pescaditos, están crocantes



como mi corazón y como el beso



de la mujer que me ama todos los días.



La mojarrilla sobre el plato



y la yuca, sobre la lechuga;



coman todos: Fidel, Humberto, Vicente, Genaro,



Teresa, Roberto, Sandra, Marcoelí...



Delmer, Victoria, "Shanti", Sofía ¡todos!



En Chimbote de ayer hubieron caballitos de totora



y luego muchas anchovetas



y lanchas "torrejas".



Aquí anidaron sus ancestros, muchas culturas



aquí vivieron:"Choclo Verde""La Loca Farías""El gordo Mamita"



el único Policía Municipal "Pancho Honores",



el profesor Montañéz, apodado el "Carcochita"



el maestro López y su banda de músicos.



Esta tierra nos quiere a todos



a los nacidos en sus playas y a los venidos de lejos.



Aquí se incendiaron varias cuadras de ranchitos



del barrio "El Acero";



murieron muchos hombres en tu explosión de "Cóndor Cerro"



llegaron en el tren de Huallanca:



brazos, piernas, vientres e ilusiones;



muy asustado, corrí a refugiarme



en la falda de mi mamá Jacinta



mujer del Talabartero, que me dio la vida.



Dicen mis mayores que fue como



cuando llegaron invasores



y sembraron el terror en la provincia.



Similar a lo que hacen los gendarmes



en el toque de queda. Violando leyes



mujeres indefensas...



En esta tierra de lanchas y chinchorros



de guitarra jaranista,



hemos aprendido a ser hombres,



en el fragor del trabajo



por buscar la propina pal' colegio



y compartir el primer alfeñique



con "chalaco" Balladares"chueco" Rebaza,



"Cuadra" Loayza y otros...



Cómo no quererte ¡Chimbote!, si has hecho de mí



una bandera al viento



lleno de amor social, inspiracióny ternura a manos llenas...?



Más mojarrillas para todos:



a sus mujeres bonitas y a sus hombres alegres



porteños "patasaladas" tostados al sol y a la brisa.



Chimbotanos de mar, de Sider...



de cariño grande



de Escuela linda



de puro marisco



de travesuras infantiles



de "loco Moncada"de Panchito Luna



de Manuel Huamán;



ésta es mi tierra...



así la quiero, por ella me embriago



trabajo, poetizo y canto



con "Los Forasteros",



voy al Estadio, sólo cuando juega"Gálvez" y "Siderperú"



y me emociona



el arbitraje del "negro Llempén".



Estoy dejando mi esfuerzo



mi lucha por el ARTE,



por la primera gaviota



enarbolada en la comunión de los niños;



en su tradición



en su modo de ser en todo, en todo...



Entre mojarrilla y mojarrilla



con Pérez Gambini que regresa



y Alejandro Toledo que viaja;



con Jaime Pardo, "Charapa Achimbotanado";



trabajando por el ABC, por los alumnos.



Entre pescado y pescado comentando la realidad



de nuestro puerto...



de nuestra nación democrática



de la inflación que nos ahoga



y de la cerveza que cada día, consigue más amantes.



De los mártires sindicales



que se quedaron el 14 de junio



en el puente Gálvez.



Aquella vez, Darío Caamaño, filmando las escenas



desde la torre de la iglesia, y yo. Junto a él, fotografiando todo,



guardan en mi retina juvenil lo que pasaba;



los obreros pedían la cabeza del Teniente.



Mis recuerdos en Chimbote, con "Chave",



en la playa de esos años



frente al "Jayalay"... y los botecitos a remo



tímidamente surcando las aguas.



Tierra chimbotana



hay música en mi ser para ti



y siento la nostalgia del adiós



como cuando salí de mi Patria



y regresé con mis hermanos: Mario y Vidal,



en un abrazo latinoamericano de canto y poesía.



Tierra linda



esparcir mi voz entre los surcos



ir con tu río Santa,



floreciendo el trigo



y haciendo pan fresco para todos.



Alzar mi voz y cantar con alegría



a tu grandiosidad de puerto,



donde el amor se hizo anchoveta



perennizada en mil recuerdos.



Te reitero mi canción



de chalanero enamorado



pues aprendí desde niño



a cantarte con el alma.

Homenaje a esclarecidos "cincuentones" de la pluma: BRANDER ALAYO, DANTE LECCA Y GONZALO PANTIGOSO











Homenaje a esclarecidos “cincuentones” de la pluma:

BRANDER ALAYO, DANTE LECCA Y GONZALO PANTIGOSO(*)




Víctor Hugo Alvítez Moncada




"Pisadiablo"













Chimbote, celebró el año próximo pasado el Primer Centenario político como Capital Distrital de la Provincia Del Santa, Región Ancash. Acontecimiento que generó el entusiasmo de instituciones y población, con cuyo pretexto se pudo conocer, examinar, estudiar, revalorar y especialmente rendir homenaje a la ciudad – puerto que nos cobija y por cierto es deber defender, querer y llevar su nombre en lo más alto de los mástiles de la fe y esperanza. Celebrar 100 años de vida, significa mucho y da oportunidad para seguir avanzando y creciendo en forma sostenida hacia el progreso y desarrollo de esta “Tierra de Promisión”, bandera de grandes esfuerzos, retazo de suelo, parcela de mar o límpido arenal que volvemos a soñar para nuestros hijos y futuras y optimistas generaciones.

Aquí, nacieron muchos hombres y mujeres que desde el albor de sus sueños entonaron himnos benditos en conjunción al orfeón de brisa, aroma. aves marinas y viento de ultramar que las olas llevan y traen incansablemente, eternamente. Desde aquí los hombres ingresaron al sacrosanto mar arrancando las sirenas más bellas para convivir con ellas y formar sus proles que luego poblarían sedientos desiertos con vida y pundonor. Aquí estamos a su lado, jalando a remendar nuestras redes y seguir en imponderables jornadas convencidos que el día solamente ha de recostarse en poniente a recuperar sus fuerzas y continuar pertinazmente, mientras la luna trenza el universo de juncos y totoras sobre el sombrero de infantas palmeras y leñoso algarrobal.

El presente año 2007, Chimbote también será testigo y tendrá pretexto de aplaudir, respetar y redimir honores a nuestros esclarecidos poetas “cincuentones”: Brander Alayo Alcántara, Dante Octavio Lecca Lozano y Gonzalo ítalo Pantigoso Layza, quienes en 1957, coincidentemente nacieron en arenales virginales de estas playas doradas y celestes. Entonces, este año celebran Bodas de Oro de su advenimiento feliz al mundo, o simplemente cumplirán 50 años de bienvivida existencia entregados plenamente a irradiar cultura desde su innata vocación de la creatividad literaria, educación, periodismo y especialmente amor por un mejor destino de la niñez estudiosa; ofreciéndonos sus flores y rondines de paz, manteniendo viva a la humanidad que de no ser así, cómo podría entenderse a ella. Y que importa ya a estas alturas la incomprensión, desconocimiento, ingenuidad, postergación y a veces hasta exclusión de nuestros artistas y representantes del espíritu de un pueblo en una sociedad inculta, sin valores y aplazada a la intolerancia, facilismo e ingratitud.

Vayamos a conocer quienes son estos tres soldados, maestros y pescadores del ideal y sapiencia, prolífica obra cultural y cualidades personales, artísticas y profesionales que digamos han pagado con creces el amor al suelo santo. Su personalidad y obra convertidas en muelle o puente que ha de salvar la expectación de un pueblo frente al centralismo y desconocimiento de la existencia de tan importantes contribuciones y alta ofrenda cultural a favor de Chimbote, su “Puerto de Oro” que los viera nacer y aferrarse a seguir remando hasta compartir la luz con sus coterráneos o con los mortales de la aldea global:

BRANDER ALAYO ALCÁNTARA

Llegó al mundo en Santiago de Chuco, tierra del genial poeta universal César Abraham Vallejo Mendoza, el 14 de marzo de 1957. Sin embargo, su niñez y presencia se vistieron del color y sabor marino del puerto de Chimbote desde el primer año de vida cuando vino ataviado con su poncho y sombrerito de lana, cual Cholito de los andes mágicos de nuestro célebre Óscar Colchado Lucio, pronto vestirse de cortos pantalones y cada tarde visitar el mar y conocer esa semejante laguna. Estudió primaria en el Colegio 88020 “Virgen del Carmen” de la Urbanización El Carmen; secundaria en el “Erasmo Roca” y “Manuel Gonzáles Prada”, Luego en el Instituto Superior Tecnológico, Economía y Administración y Educación Primaria en el Instituto Superior Pedagógico Chimbote.

Comprometido con la educación, la poesía, narrativa e investigación pedagógica. No ha desmayado un instante en la gestión cultural desde sus talleres de creatividad literaria infantil y como producto de tan digno y elevado esfuerzo solitario contamos con la colección Poecuento. Este año cumplirá 50 años de fecunda vida y labor cultural, sonriendo al universo con una inmensa carcajada de “banda a banda”, al centro de algún patio de recreo en pleno juego de versos y caligramas en medio de una ronda de niños que como él siguen creyendo y viviendo, trepando árboles de ilusiones y elevando cometas de colores revestidas de esperanza.

Sus obras publicadas dan cuenta de su trajinar por el malagradecido mundo:

Poesía:

· Caliarena (1989).
· Poesía infantil: Alas de seda (una ventana para mirar) (2003)
· Memorias de la brisa (poesía y cuento) (2007).

Cuentos:

· Desasociego (1996).
· La historia de Babel (2002).

Ensayo pedagógico:

· Reencuentro (1997).

Cuenta con una amplia producción de POECUENTO antologías de literatura infantil escolar. Trabajo tesonero de más de doce años consecutivos de promoción y liderazgo en literatura infantil con alumnos de distintas instituciones educativas locales e incluso con proyección a otras regiones del país. En la revista Marea del grupo “Isla Blanca” ha publicado: Poesía infantil (2000) y Poemas de la gesta de mayo (2003).. Ejerce la docencia en la I.E. Nº 89011 “Elías Aguirre Romero” de la Urbanización 21 de Abril, laboratorio de sus mil inquietudes y travesuras infantiles, es además activo militante del Grupo de Literatura y Arte “Isla Blanca” de Chimbote.

El distinguido estudioso Danilo Sánchez Lihón, se refiere a él y su obra, en los términos siguientes: “Los caligramas de Brander Alayo, tras unas figuras inocentes, anuncian y previenen los hondos enigmas del alma escondida como es la niñez, edad cargada de encanto, magia e ilusión. Verso tras verso los poemas de este libro son un universo que conquistan el mundo continuo de la infancia, una utopía por aproximar a nuestras vidas , ese es el sentido hondo y trascendente que tratan de obtener estos poemas. En esta dirección es que se orienta Brander, paisano mío de Santiago de Chuco, a quien veo como un personaje salido de los cuentos, una fulguración de fábulas, un gnomo de algún poema. Un ser en cierto modo suprarrenal y mítico. Con los ojos chispeantes y siempre mirando de costado, como si estuviera mirando la estatura, el volumen y el alma del mundo, pero a quien valoro también como un ser tierno y estremecido, aunque tenga la experiencia de reunir sobre sus cabellos revueltos e hirsutos, todas las borrascas y tempestades que asolan a este mundo”.

DANTE OCTAVIO LECCA LOZANO

Nació en Chimbote, el 24 de abril de 1957. Más conocido en el mundo de la literatura, el arte, la tertulia y bohemia tan solo como Dante Lecca, desde muy temprano se convirtió en destacado gestor cultural y prolífico escritor y creador del género lírico. Su obra ha merecido el reconocimiento de la crítica especializada a nivel regional como nacional e internacional. Su vida y creatividad refleja el sentir del puerto de Chimbote, Ancash y el Perú, así como los problemas sociales del ser humano y el universo.

Dante Lecca, ha permanecido mayormente en el Puerto de sus ojos, avistando atento el vuelo de gaviotas y trajinar de gente modesta y especialmente los botudos pescadores entre el mar, sus botes, lanchas o modernas embarcaciones, con los mismos sueños y latidos del corazón cual rugir de motores cuando éstas se alejan de los muelles o embarcaderos a perderse en la oscuridad y neblina de la noche guiados por estrellas o el faro que acobarda su luz ante tanta intermitencia. Es el poeta más representativo de Chimbote, su poesía brota desde la misma orilla del mar, las bolicheras, bares de pescadores, vida cotidiana y el hombre mismo desde su aparición sobre este mundo de aves, peces y olas suaves y hasta embravecidas y donde el lenguaje rudo del pescador puede convertirse en el canto más dulce para conquistar una sirena e introducirnos en los laberintos del piélago, los muelles y la ciudad cosmopolita donde vivimos y compartimos sus sueños y venturas de progreso.

“En su octavo libro de poesía, Dante Lecca nos ofrece una reflexión poética e histórica del hombre santeño como parte de una hermosa y accidentada región, como lo es Ancash... Oh cabeza clava de Chavín, es sin duda, el primer libro de poemas que busca ubicar lo chimbotano como parte de un entorno más amplio, rompiendo con un localismo limitante. Partiendo de su identificación como ‘habitante de la costa’ el autor descubre, desde una visión familiar y personal, lo que ya los antiguos moradores de esta zona asumieron como algo esencial de su ser: que su habitad y los eventos que él se suceden, constituye la morada irreductible e inseparable de sus avatares y sueños, de su vida y su muerte...” Así dice la contra carátula de su libro y el cual cambiará el rumbo de la lírica regional.

Desde su adolescencia, es decir cuando empezó a publicar sus obras literarias, nos ha legado las siguientes
Poesía:

· Adoleceré (1973).
· El cedro de cemento (1981).
· Del cráter al pie de mi cama (1984).
· Diálogo con un orfebre (1987).
· Apretón de manos (1992).
· Poemas del sur (1993).
· Hablar de los caminos (2002).
· Oh, cabeza clava de Chavín (2007).

El conjunto de su obra poética ha sido reunida en el tomo “Cosecha de otoño” (2006), la misma merece ver la luz en forma urgente e impostergable bajo el auspicio de alguna universidad, municipalidad o entidad amante de su tierra y su cultura.

Cuentos:

· Sábado chico (1997).
· Señora del mar (2000).
· El zarco y otros cuentos (2005).
· Aventuras de Luchito en el puerto – cuentos infantiles (2005).

Su nombre, aparece en varias antologías, como por ejemplo:

· Antología de la poesía ancashina,
· Antología de Isla Blanca,
· Poesía joven del Perú – UNAM – México;
· Imagen de la poesía chimbotana. Muertos, heridos y contusos
· El rostro de la brisa – Chimbote en su literatura,
· Colección Biblioteca Ancashina,
· Sobre las olas. Selección de narrativa chimbotana,.
· A mar y nieve. Selección poética de la Región Ancash – Chavín,
· Navegar en la lluvia – antología del cuento ancashino,
· Mar de alucinados – historia de pescadores,
· ANCASH cuentos infantiles.

Dante Lecca, ha construido su vida consagrada a la literatura y el periodismo, colabora en diversos medios de comunicación social regionales y nacionales; se ha formado como tal en la Escuela Nacional “Jaime Bauzate y Meza”; afiliado a la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, editor. Sus ansiedades e intranquilidades lo hacen navegar sobre las olas de la flamante Sociedad Cultural del Santa que ha fundado junto a otros seres del reino desconocido, confiados de su contribución cultural al “Puerto de Oro” de ayer y siempre.

GONZALO YTALO PANTIGOSO LAYZA

El mar de Chimbote es su cuna cuando un 3 de mayo de 1957 apareció al calor de su hogar. Creo fervientemente que sus retinas de niño guardan el dorado arenal de la playa de Huanchaquito y Cerro Colorado, cercano al Barrio El Acero donde nació y vive hasta ahora, jugando a los pescadores entre lanchones, redes y remos en reposo muy cerca a la desaparecida ramada. No será difícil haberlo visto caminar entre jóvenes y fortalecidos pelícanos o pájaros cochos de entonces, aquellos que tenían la suficiente fuerza y vitalidad para volar desde su sagrado recinto hasta las cumbres del Pueblo Joven “San Pedro” o dar una ligera visita “cual aviones miragge” a los humedales de Villa María; saludar a elegantes garzas blancas y continuar su periplo al mercado Buenos Aires o Bellamar y retornar contentos a poblar playas de quimeras. Cuántas veces habrá tenido en sus manos tiernas algunas sartas de anchovetas invitando a “primariosos” al juego y diversión, luego de salir de la escuela, tirar lejos los zapatos y con “patitas saladas” corretear las olas, arremangados sus pantaloncitos beigge comando de aquellos inolvidables tiempos. Un Puerto para vivir feliz y a sus anchas, admirando o escuchando de lejos las peroratas de Ciriaco Moncada o pensando desde ya incorporarlo a ese “loco sabio” en el corpus de la literatura porteña y que bien lo lograría José María Arguedas, para satisfacción del infante inquieto y escrutador.

Temprano trepó los andes, cruzó El Gavilán y desde allí divisó aquel extendido valle florido y verde de Cajamarca, donde increíblemente tuvo fin el Imperio Incaico tras la invasión y muerte del último gobernante Atahualpa. Enamorado del paisaje del Cumbe y gente hospitalaria, estudió Literatura en la prestigiosa Universidad de esa ciudad para retornar en busca del bullicio porteño en vísperas de reventar el progreso para dedicar su vida a la sagrada profesión de maestro y uno de los principales gestores del desarrollo literario científico y académico.

Es poseedor de fecunda producción bibliográfica y en diversos géneros y especialidades:
Poesía:

· Confesiones de mantícora (1985, 2006)
· Atahar (2006)

Ensayo:

· Literatura latinoamericana. Lo fantástico en el ciclo novelístico de Scorza y la estructura narrativa de El Señor Presidente de Asturias (1999).
· Manual de Autoaprendizaje LITERATURA INFANTIL Escuela Extraordinaria de Formación y Capacitación Pedagógica –EFCAP- Facultad de Educación y Humanidades, Universidad Nacional del Santa.

Cuento:

· Lindero prohibido (2006).

Antologías:

· Antología de Isla Blanca,
· Cuentos del último navegante. Antología del cuento chimbotano. (1994, 1997, 1999, 2006).

Gonzalo Pantigoso, también ha sido incluido entre otras antologías:

· Antología de la poesía ancashina,
· Imagen de la poesía chimbotana. Muertos, heridos y contusos
· El rostro de la brisa – Chimbote en su literatura,
· Cuentos del ultimo navegante. antología del cuento chimbotano
· A mar y nieve. Selección poética de la Región Ancash – Chavín,
· Navegar en la lluvia – antología del cuento ancashino,
· Mar de alucinados – historia de pescadores,
· Tiempos de pesca. Antología narrativa de Isla Blanca.

Su nombre – seudónimo aparece en el importante ensayo Poetas de Cajamarca, del maestro, crítico y creador Luzmán Salas Salas, lugar donde obtuvo algunos reconocimientos. De retorno al terruño se inició como profesor en el Instituto Superior Pedagógico “Chimbote” y desde allí un salto justo a la cátedra en la Universidad Nacional del Santa. Luego obtuvo el grado de Doctor en Educación, suficiente mérito que hace de él una verdadera autoridad académica y hombre de letras comprometido con el desarrollo social y cultural. Creador nato, conspicuo crítico, ensayista, antólogo y editor; es directivo del empeñoso Grupo de Literatura y Arte “Isla Blanca” de nuestra ciudad, fundado por el insigne escritor Óscar Colchado Lucio; dirige actualmente la Revista “Alborada” Creación y análisis del mismo grupo la que ha llegado a su edición Nº 28. Activa también la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ).

Este año, cuando cumplan cincuenta años de vida, solamente el aplauso, respeto y reconocimiento del pueblo de Chimbote y Ancash, serán suficientes para brindar con ellos el día de su natal y alborozados exhibir toda junto su valiosa producción bibliográfica que será cimiento de nuevas generaciones e invalorable patrimonio cultural, para hacer gala al mundo tanta riqueza espiritual de un puerto desconocido intelectualmente, cual pesca bendita al estilo del patrón San Pedro en su recorrido procesional por mar lozano y verdiazul de alucinaciones y expectaciones engrandecidas. La Universidad Nacional del Santa, presentó el 20 de abril el poemario: Oh cabeza clava de Chavín de Dante Lecca, y reconoció su labor cultural; entre tanto, el Instituto Nacional de Cultura y Asociación de Bibliotecarios “José María Arguedas” de la Provincia del Santa, reconocieron la prolífica entrega a la cultura de los maestros: Gonzalo Pantigoso y Brander Alayo, los días 20 de julio y 23 de agosto, respectivamente en emocionados Recitales de Poesía mensuales, donde niños de distintas instituciones educativas, ofrecen a los homenajeados sus propias creaciones, naciendo así nuevos declamadores y amantes de la lectura pero en especial de la sabrosa literatura y cultura.

¡Gracias Brander Alayo, Dante Lecca y Gonzalo Pantigoso, por Chimbote y el Perú! Gracias “muchachos” por su invalorable entrega, en nombre de la niñez porteña, ustedes abrieron surcos de nuevas siembras e hicieron latir corazones, gracias por sus esfuerzos y desvelos, el porvenir está asegurado y es nuestro. ¡Un pedestal a su obra y vida!




(*) En: Diario La Industria de Chimbote

Friday, April 10, 2009

ROGGER TORRES VELASQUEZ: Una silnfornía en medio del desierto


Crónicas Pis@diablescas

RÓGGER TORRES VELÁSQUEZ
Una sinfonía en medio del desierto

Víctor Hugo Alvítez Moncada(*)

Ingresamos al tercer año consecutivo que Paulino Meléndez De la Cruz, jefe de la Biblioteca Pública Municipal “César Vallejo”, instalada al interior del Centro Cultural Centenario (ex Plan de Padrinos), en la octava cuadra del jirón Alfonso Ugarte de nuestra ciudad de Chimbote; impulsa en forma permanente, homenajes en vida a cada uno de los escritores porteños, en especial poetas, cuya actividad lleva el nombre de “Vates de mi Puerto”, donde además del bardo, convoca a niños y jóvenes de distintas instituciones educativas del Puerto, quienes luciendo orgullosos sus uniformes escolares, en compañía de sus padres, preparados y alentados por sus maestros y compañeros de estudio, declaman magníficamente los versos del vate presente. Resultando toda una ceremonia y homenaje ejemplar por cuanto creo que las nuevas generaciones van hallando un grandioso porvenir al reconocer a los hombres que con sus auras de luz y anhelo alimentan las espigas doradas que pronto serán pan en las mesas de sus vidas, almas sensibles, referentes e íconos de identidad.

Nuestro país atraviesa una serie crisis educativa y cultural, uno de nuestros talones débiles es precisamente el alto índice –los últimos en América Latina- en comprensión de lectura. Entonces, con esta actividad tienen una buena ocasión de acercamiento a los libros, al interés por la lectura, interpretación y comprensión de textos. Sabio consejo de un ‘viejo’ bibliotecario como es nuestro amigo Paulino Meléndez, dedicado a una labor que debería irradiar a cada institución educativa e imitarse a nivel regional y nacional, ampliando a la lectura de narraciones y difundir a través de los hoy en moda cuenta cuentos o simplemente decidores de cuentos o cuentistas que en improvisados locales, la vía pública, plazas, etc. son utilizados con singular éxito.

A lo largo de este tiempo, han merecido el reconocimiento los poetas: Iván Vásquez Salazar, Félix Ruiz Suárez, Manuel Arteaga Rosales, Víctor Unyén Velezmoro, Irene Arias Romero, Dante Lecca, Lozano, Gonzalo Pantigoso Layza, Brander Alayo Alcántara, Sixtilio Rojas Gamboa, Hilda Carmona Gutiérrez, Jorge Carrillo Castillo, entre otros, incluso el suscrito inmerecidamente. El último jueves 19 de marzo tocó el turno al declamador, actor teatral y poeta Rógger Torres Velásquez. Desde ya se anunció que el próximo 16 de abril, un día después del Día del Poeta, en honor al vate inlmortal César Abraham Vallejo Mendoza, a la hora acostumbrada de las seis de tarde –hora del ángelus- se rendirá homenaje a la memoria del poeta Pietro Luna Coraquillo, profesor y artista polifacético, a quien no se le pudo triburar en vida por razones de su delicada salud; fundador de instituciones culturales porteñas, compilador de un importante long play de música seleccionada en homenaje a Chimbote, entre otros, fallecido en Lima el 27 de febrero en unión de la Asociación de Escritores y Poetas de Ancash (AEPA) de la cual fue su primer presidente. El acto cultural se inició rindiendo un minuto de silencio por el fallecimiento de la poeta peruana Blanca Varela, Pietro Luna y niña Támara Soto.

Rógger Torres Velásquez, vio la primera luz del sol en el despejado cielo azul del distrito de Buldibuyo, provincia de Pataz, Región La Libertad, el año 1960. Hizo estudios primarios y secundarios en Chimbote, luego rodó como muchos hombres por la universidad de la vida a fin de alcanzar el sueño de su vocación, aquella vocación artística tan mal vista y hasta postergada en un país como el nuestro carente de una política cultural de estado ‘ajena y distante’ al anhelado progreso, porque simplemente se desecha o no se miden los índices de desarrollo humano. Es decir, será muy difícil avizorar un destino.

Sin embargo, en el artista los mayores retos están precisamente en la proclama y realización de sus innatos y nobles ideales. Allí está el hombre lleno de vigor y entusiasmo -a pesar de haber resbalado injustamente a la ‘casa del jabonero’ como solemos decir- aquellos años de la barbarie y donde los peruanos estaban en la mira como presuntos subversivos, menos aún los artistas, Al parecer, esa injusticia que no melló su alma de bronce, convirtió al hombre en ave enjaulada y desde allí responder con trinos de verde esperanza, trasladando en su pico la espiga florecida de su himno para entregarle al mundo en símbolo de paz y unión fraternal.

El poeta, ha trasuntado la capital y norte peruano, dejando su desolación en el ‘Puerto de oro’ que depuró su espíritu, para experimentar y vivir, visualizando verdaderamente el mundo en sus retinas marinas, Golpearse y levantarse, recoger sus redes y retornar para recitarnos los versos transparentes que las almas benditas del reino poético le inspiran expandirlas al viento, al tiempo, a las generaciones que absortas admiran tanto talento y belleza y que ahora los niños y jóvenes están dispuestos a emular y superar ¿por qué no?

Grata oportunidad para lucir sus habilidades oratorias y declamatorias estudiantes, presentes están el ‘Ramón Castilla’, ‘San Sebastián’, ‘Mundo Mejor’, ‘Pedro Nolasco’ e ‘Indoamérica’; ofreciendo las propias inspiraciones del creador homenajeado y arrojarlas al aire cual brisa fresca, al propio rostro del hombre presente, tocando las fibras más profundas del ser hasta concientizarlo, revivirlo y hacerle saber que es un mortal con los ojos abiertos y el cuerpo extraído del alma, cual Jesucristo escuchando a sus discípulos, lo que él convencido de su existencia pregona a los cuatro vientos y el universo.

Su medio paisano poeta Dante Lecca, además fue el presentador de su breve poético ‘Desde el alma se ve un continente. Tiempo y árbol’, donde el poeta Rógger Torres, en 9 poemas cargados de puros sentimientos por la vida, la libertad, la naturaleza, la amada abstracta o irreal; clama por la justicia; deplorando la injusticia, la insolencia, el descaro. Esa noche supimos que el ‘nuevo’ poeta ya había dejado escrito otros trabajos líricos como: Estribillos de amor a la historia’, ‘La hormiga’, ‘El festín del crimen’ y ‘Poesía libre’

Entonces, el poeta levantóse de su butaca central para embelesarnos y contagiarnos con su aire venturoso y espontánea calidad declamatoria, recibiendo un justo homenaje de quienes aquella noche nos dimos cita y como siempre a estas actividades que llenan de energía el cuerpo, insuflan identificación y engrandece el cariño por lo nuestro. Un gran declamador, un gran actor teatral que Chimbote al parecer vio alejarse de su bahía a surcar otros horizontes, otros mares, otros sueños sin decirle nada o alertarle con una palmada; para al fin ahora rescatarlo y volver a sentarnos junto al mar a trenzar nuestras redes escuchando sus sinfonías y violines en medio del poblado y consolador desierto.

Ave herida, de aliento contrito, no duele tanto el barrote, duele más la injusticia y el olvido, la falta de perdón y la ignominia. Aquí, desde tus continentes y océanos libres, convencidos que no existe el día de tu muerte, petrificados oímos:

Desde el alma se ve un continente

Mi alma es el perfecto lugar
para ver resucitar la vida y ver
un continente cubierto de rocío
pero mis manos se afanan en vivir,
mi dorada juventud esconde
su cristalina energía.
Mi alma ha tocado la muerte
ha besado los podridos extramuros
ha mirado el trasero sucio
de la infinita injusticia
por eso quiero reír aunque
sea el día de hoy.


Pisadiablo100@hotmail.com

Chimbote, “Puerto de Oro”, 25 de marzo del 2009.

DANIEL CORTEZ BELUPÚ y la fantasía enternecedora de una trompeta











DANIEL CORTEZ BELUPÚ
y la fantasía enternecedora de una trompeta


“A Chimbote canto yo”


Lenguaje de
mar / Crónicas pis@diablescas.

DANIEL CORTEZ BELUPÚ
y la fantasía enternecedora de una trompeta:
“A Chimbote canto yo”

Víctor Hugo Alvítez Moncada
pisadiablo100@hotmail.com


Maestro Daniel Cortez Belupú

El sonido de una trompeta rasgó el silencio de una bahía azul dormida, encantadora, levantando vuelo miles de aves marinas enrumbando al horizonte aplaudiendo el arribo de quien se convertiría en uno de sus más prestigiosos hijos y talentoso músico como lo es el Maestro Santos ellyio Cortez Belupú, bautizado y santificado en la norteña ciudad de Sechura, el desierto más grande del Perú, ubicado a 55 Km. De Piura; lugar donde vino al mundo a entonarle plegarias al Hacedor –cual querubín- un 9 de octubre de 1 947; hace exactamente sesenta años, significativo acontecimiento que ha celebrado rodeado de su “Gran Familia” y todos quienes admiramos su idoneidad, amor por la música, amistad espontánea y sin límites. Será el tiempo y cariño que cambiaron su nombre a Daniel en el ambiente amical y musical o simplemente “Cholo” para partidarios y fans.

Sechura, tierra cálida y nobleza de gente; artistas, músicos, bellas mujeres e incomparable gastronomía: seco de chabelo, mero, peje blanco, etc.; es importante por su bahía y centro pesquero de Parachique, explotación de fosfatos y oleoducto nor peruano que desde la Selva conduce petróleo crudo a Bayóvar. Allí el niño Santos ellyio, retoño de don Clemente Cortez Chunga y doña Ricardina Belupú Purizaca –nótese los apellidos tan propios, norteños y ancestrales- estudió primaria en la Escuela Nº 23, diferenciándose de sus contemporáneos “churres” porque su advenimiento llegó matizado de un haz innato por la música, mostrando habilidades desde muy temprana edad cuando tapas de ollas en casa, pronto dieron paso a afinar y deleitar el oído con platillos, bombo y tarola en todas las fiestas del pueblo acompañando la banda de músicos dirigida por el maestro Máximo de Dios, junto a sus hijos: Julio, Juan y Raúl de Dios Zapata, quienes guiaron, enseñando las primeras notas y claves de Sol, Fa y Do… del feliz amanecer; lectura y escritura musical; depositadas hoy en su amplio y grato joyero corazón.

En 1 960 enrumba tras los tíos maternos dedicados a la pesca en el puerto de Chimbote, quienes lo recomiendan a músicos de la época, demostrando cualidades musicales, amplia vocación y devoción por continuar perfeccionándose, hecho que le permite trasladarse a Trujillo y seguir estudios de arreglos, composición y dirección musical en el Conservatorio Regional y Escuela de Música “Carlos Valderrama”. Integró durante ese lapso de estudios (1 964 – 1 969) las respetables orquestas: “Alicia Estrada”, “Dominó” de Luis Alberto López y “La Nueva Sensación” de Víctor Gómez Segura.

Daniel Cortez, mostrando uno de sus galardones

De retorno a tibios arenales porteños, flechado por nuestra paisana Angélica Montero Sánchez, natural de Sihuas, une su vida agrandando su “tribu” como él dice y para quietud del hogar armonizaron sus rebrotes: Anny, Anyela, elly y Daniel, llenando almas y energías; luego cantos de jilgueros y rondas infantiles de nietos atrapando y alegrando la vida y mejores días del abuelo querendón.

La década del sesenta vestía las noches porteñas alucinantes, el boom pesquero asomaba por las cuatro esquinas, la ciudad se transfiguraba y fumarolas incontenibles de fábricas con olor a fortuna arrebataban poblaciones inmensas de emigrantes devastando regiones del Ande especialmente, soñando con el fabuloso “Puerto de Oro”, bajo las redes de Luis Banchero Rossi; transformando Chimbote en “Primer Puerto Pesquero del Mundo” de la noche a la mañana, gracias a sus ingentes recursos marinos, hoy a punto del colapso y desaparición. Movilizaciones y reclamos sindicales clasistas de pescadores y siderúrgicos eran pan de todos los días hasta incluso el martirologio de compañeros. José María Arguedas, el Loco Moncada, la Tía Sara Sarandonga y otros personajes aparecieron también en tal escena. La música, bohemia, luces de colores, invitaban al desenfreno y festejo: “Chimbote es una olla enorme donde se ha echado de todo. Una de esas parihuelas que preparan los pescadores, y está hirviendo y no se sabe exactamente que va a salir, ni que sabor va a tener”, ratificaba Arguedas en su póstuma novela El zorro de arriba y el zorro de abajo.

LOS RUMBANEY: Daniel Cortez, Benjamín Quesquén,
Erasmo “Chalo” Gonzáles, Enrique Vera Pastor y Luis Oliva Moreno.

Daniel Cortez, contagiaba públicos, instituciones, centros nocturnos con el espejismo y animosidad de su maestría –que duda cabe, uno de los mejores trompetistas del Perú- así conoce a los traviesos muchachos: Germán Electo, Erasmo Gonzáles, Luis Oliva y Lucio Reynalte Coral, amantes del arte como él, siendo invitado a formar parte de “Los Rumbaney” orquesta emblemática porteña de larga trayectoria y evocación permanente, en calidad de arreglista y director musical por muchos años. Por aquel tiempo, Chimbote lucía nombres rimbombantes y era época triunfadora: en la selección nacional de voleibol brillaban Mercedes Gonzáles y Maruja orkaza, en fútbol el popular “José Gálvez” con César Cueto, “el poeta de la zurda” y en música “Los Rumbaney” quienes alzaron un Disco de Oro en el Festival Nacional de Salsa, realizado en el Callao; entonces, con fuerza afloró el tema “A Chimbote” letra y música del maestro Cortez, en retribución a nuestro Puerto y brazos abiertos de los chimboteros quienes continuamos elogiándolo por no haber cejado en cantarle himnos inmortales como el que nuestros oídos y cimientos se estremecen diariamente cuando radios, televisoras, emisoras de mercados; fondos publicitarios, comerciales, políticos; reuniones sociales –con o sin autorización alguna, reconocimiento a la propiedad intelectual o derechos de autor- a todo volumen oímos la hermosa, contagiante y alegre sinfonía que al final, constituirá patrimonio del pueblo; es decir pertenece al pueblo y “la voz del pueblo es la voz de Dios”, sin reclamo, murmuraciones ni egoísmos, en paraíso celeste de ilusiones y esperanzas, esta canción seguiremos cantándola por siempre:

A Chimbote, tierra bella
hoy te canto para ti
Primer Puerto Pesquero del Mundo
y tu bahía sin igual.

Tierra de lindas mujeres
y tu ambiente tropical
donde nacen las estrellas
para el arte nacional.

En música los Rumbaney
en voley la selección
en fútbol el José Gálvez
José Gálvez es campeón.

A Chimbote canto yo
porque tú eres ideal
te cantamos para ti
bella tierra tropical.

Cuenta Daniel Cortez que Alberto Maraví, propietario de INFOPESA disquera del momento llegó a Chimbote buscando un arreglista musical, contratándolo para acompañar a Aldo Guibovich e inolvidables y pasionales “Pasteles Verdes” con “Recuerdos de una noche” de Fernando Arias y otras imponentes canciones, para una breve gira de tres meses por México, Puerto Rico, Los Ángeles, Miami, Nueva York, Chicago, etc. Extraordinaria oportunidad para conocer, admirar y codearse con los monstruos de la salsa asimilando magníficas experiencias y grandeza de tal corriente musical. El enternecedor conjunto musical chimbotano, en su mejor momento alcanzó tanto éxito que la gira proyectada por tres meses prolongó sus actuaciones dos años (1 977 – 1 978).

LOS RUMBANEY: Lucio Reynalte Coral, Erasmo “Chalo” Gonzáles,
Daniel Cortez, Germán Electo Luna, Luis Oliva y Enrique Vera.

De retorno a la patria grande y calor familiar, es nombrado director de la Peña en la Empresa Siderúrgica de Chimbote. En 1 980 trabaja en el Colegio Nacional “San Pedro” –donde estudió secundaria- como docente; ese año hace realidad sus caros anhelos y elevados sueños formando su propia orquesta “La Gran Familia”, que continúa divirtiendo multitudes con todo tipo de ritmos de moda, recibiendo reconocimientos y a la que se ha sumado su hijo Daniel como cantante.



LOS RUMBANEY en el recuerdo
Sin embargo, el característico trinar y suave sostenido de su trompeta incomparable –cual agua de nuestra remansa bahía- cuando notas románticas de boleros y baladas como “Llora corazón”, “Te quiero, te quiero”, tocan lo más alto del éxtasis en fibras sensibles y al compás del baile con nuestras parejas, eternizamos amor en candoroso e inagotable beso angelical. Despertando sobresaltados, resueltos a la realidad, hallamos al frente la misma silueta bonachona del espectacular músico, vertiendo a raudales sentimientos profundos en plenitud de la subsistencia.

Los temas que inspiraron el amor a la vida y al Puerto, se guardan en dos CD Roms y un DVD incluyendo cumbias, salsas y boleros: A Chimbote, El poncho, De Chimbote corazón, Cumbia india, El importante Daniel, Serrano, Pescador de amores; Siempre feliz, Vacilando bien, Vente por mí; Llora corazón, Vieja luna, A mi manera, Te quiero te quiero; entre otros seguirán prendidos del corazón, memoria y felicidad. El tiempo y su pentagrama de viento y brisa volvió hallar a “Los Rumbaney” en el inolvidable concierto “Noche de oro” ofrecido a esta tierra bendita con ocasión del Centenario de creación política, donde almas adictas evocaron mejores tiempos de sus existencias y nuevas generaciones que no tuvieron el honor de escucharlos en toda su plenitud, aquella noche recibieron sendos premios por el Directorio de Fiesta de San Pedrito y aclamados pródigamente por el pueblo.

LOS RUMBANEY, florecer del tiempo

El artista es un ser superdotado, inteligente, creador nato, enamorado de la vida, naturaleza y su prójimo. Daniel Cortez, está dedicado a formar nuevos seres y profesionales sensibles como maestro y director de orquestas de cámara, grupos de música folclórica y rock, peñas criollas, coros polifónicos, etc. En universidades locales de San Pedro y Santa. Ha merecido la Medalla de la Ciudad de Chimbote. Es Licenciado en Lengua, Literatura y Comunicación; en Educación Artística, con mención en música; muy pronto será Maestro en Educación Superior. Todo un ejemplo de superación y constancia. Flamante Presidente de la Asociación de Músicos de la Provincia del Santa –fiel devoto de Santa Cecilia, patrona universal de los músicos-; proponiéndose dignificar la labor musical e integrar a todos sus hermanos de bandas musicales, orquestas e independientes.


Daniel Cortez, en actos culturales

“Los Rumbaney” y “Pasteles Verdes” instituciones de auténtica labor de otrora así como sus integrantes, actualmente engrosan páginas de sendos tratados en nuestra literatura, historia; mito, ficción o leyenda vivientes: Llora corazón (2 006) es el título de la novela de Fernando Cueto, inspirada en Chimbote la década ’70 y acordes de aquella orquesta perdurable y su director Daniel Cortez. Entretanto, 250 años de historia y leyendas: Chimbote (2 007) de Teobaldo Arroyo Icochea, dedica el amplio capítulo “Música del recuerdo. La primera semilla de los Pasteles Verdes germinó en el tronco de los recuerdos de Chimbote; y, la música chimbotana dio la vuelta al mundo”; Mundo cachina (2 007) reciente libro de crónicas de Augusto Rubio, incorpora a manera de entrevista la trayectoria y vivencias del sonero mayor Lucho Oliva; y, el último libro Estampas otoñales: en prosa y verso (2 007) de Ramón García Paz, incluye la semblanza “SILENCIO…! Murió el maestro” en honor al “Zurdo de oro” de la guitarra Lucio Aquitanio Reynalte Coral (1 946 – 2 000); cuales remos latentes y virtuosos al umbral de un nuevo milenio y avivar musical y cultural imperecederos.

Maestro Daniel Cortez,
en la quietud de la vida.

Maestro, estamos convencidos que algún día su música resplandecerá la mente de autoridades y personas de bien y en Chimbote crearán la Escuela Superior de Música “Daniel Cortez Belupú” que con tanta urgencia necesitamos y así poder pagar en algo su noble entrega, pasión y cometido. Entonces Ud. con martillo en mano o mejor una raja de leña de algarrobo, romperá el cántaro de “clarito” o chicha fresca en inaugural acontecimiento para placidez de todos; por su sencillez y humildad a pesar del enorme éxito alcanzado, persona querida, respetada y ejemplar al no olvidar jamás sus raíces y orígenes.


Daniel Cortez: “De Chimbote corazón” Venga la música Maestro, con el cajón de Carlos Saldaña

José Ricardo Belupú Querevalú, músico piurano de la afamada orquesta norteña “Agua Marina”, el día de su onomástico, grabado con fondos musicales de los principales temas del “Cholo”, le dedicó el presente acróstico, desbordando la alegría del homenajeado que la emoción hizo llenar varios mates de lágrimas sinceras:

D ios te dio el arte de la música y
A todo el Perú le tocaste
N o te detienes ante los obstáculos
I nspirado siempre estás
E l importante Daniel, te llamaron y de
L a cumbia norteña eres su baluarte.

C on “El poncho”, “Llora corazón” y “A Chimbote”
O rgullosos están los chimbotanos
R ecordaremos por siempre el sonido de
T rompeta sin igual
E res del “Cholo” que se ganó un sitial y
Z agalmente siempre estás triunfando.

B rindas confianza y comprensión
E nseñando a nuevas generaciones siempre estás, y así
L ograrás que Chimbote siga siendo
U na potencia musical
P orque eres ejemplo a seguir
U n cálido homenaje te brindo hoy.

FELIZ DÍA: “CHOLO”

Por todo ello, Maestro; déjenos refrendar nuestro aplauso infinito en el mismo lugar de la reminiscencia, efervescencia y recuerdo. Ud. desde lo alto del escenario con su incomparable trompeta luminosa en la diestra acariciada a su pecho, con obediencia y venia sincera inclinase reverente una y otra vez correspondiendo multitudinaria ovación y gratitud de un pueblo íntegro puesto de pie, en mar de baile interminable, vitoreando incansable su nombre y reclamando eterna y vehementemente: “A Chimbote”, Rumbaney, “A Chimbote canto yo”… hasta las últimas consecuencias. Cierre, Maestro la fiesta y como la ocasión merece con su inspirada, límpida y airosa marinera “De Chimbote corazón”:

Chimbote tiene un olor,
a trabajo y sudor (Bis)

Orgullo de todo el Norte
no hay otro, no hay nada igual (Bis)

Eres “Tierra de promisión”
baluarte de la nación (Bis)

Celebras tu centenario
con chicha, ceviche y ron (Bis)

Fuga

Acariciando el cielo estás
con tu “Cerro de la Paz” (Bis)

Y tu patrón “San Pedrito”
Derramando su calor
Para Chimbote bendito
Que lucha por paz y amor

¡Viva Chimbote señores!
Primer Puerto de Pescadores. (Bis)

Por donde quiera que vaya
diré siempre con orgullo
gritaré fuerte que soy…
de Chimbote corazón.

Chimbote “Puerto de Oro”, diciembre 2 007.

Sunday, July 30, 2006

CRISTOBAL DOMINGO BUSTOS CHÁVEZ

CRISTOBAL DOMINGO BUSTOS CHÁVEZ

¡ Maestro Siempre !



La vida a raudales nos regala su cauce, transportando los sueños a ignotos parajes del sentimiento y alma, allí donde el paisaje se engrandece y enaltece; los arco iris del tiempo ofrecen toda su bondad en retina de las generaciones como ejemplo inmarcesible, idoneidad y servicio. Nacer en el Ande es compartir toda la existencia, profundidad y raíces telúricas elevadas y enclavadas en el corazón, entonces uno solamente conjuga esperanza, vida y amor.

Vida preclara y trascendental, es precisamente la de CRISTOBAL DOMINGO BUSTOS CHÁVEZ, Maestro, escritor, periodista y uno de los grandes valores del desarrollo cultural y social de nuestra región ancashina. Nació en la provincia de Carhuás el 20 de diciembre de 1923, cual roca indestructible del Hualcán fundida en Chancos. Heredero, genio y figura del maestro Silverio Bustos Díaz y su entrañable madre doña Fausta Chávez, padres de 10 hijos.

Realizó estudios primarios en su tierra, secundaria en Huarás y estudios superiores en la Escuela Normal de Tingua (Yungay), noble alhaja forjadora de indeclinables hombres probos del saber y verdadera vocación y sentir humanista profundo, a la que atesora y añora con devoción, cariño y gratitud; desaparecida en el tiempo por aquella tragedia del 31 de mayo de 1970. De allí egresó en 1940 como Normalista Urbano de Educación Primaria, posteriormente hizo estudios de periodismo.

Cuántos desconocemos el batallar de un maestro peruano, especialmente primario, prestando servicios en las cumbres benditas del Ande, compartiendo anhelos de superación y paz con la niñez pura e inocente de nuestra patria, quien más que él, conocedor de miserias, peripecias, marginación y postergación rural y urbano. Empero nuestro homenajeado a lo largo de su trayectoria profesional educó e instruyó al futuro del Perú recóndito; además creando y dirigiendo revistas y periódicos en cada una de las escuelas y lugares donde desempeñó su fructífera y abnegada labor, muestra de ella son:

· Ideal

· Simiente

· El maestro de escuela

· Carhuaz

· Ancash actual;

Editor y colaborador de otros especialmente vinculados a la cultura ancashina y la educación.

Don Cristóbal Domingo Bustos Chávez, es autor de importantes obras, acrecentando nuestro acervo bibliográfico regional y nacional, tales como:

· El modernismo (comedia costumbrista – 1943).

· La vida y obra del sabio Antonio Raimondi Dell’Acqua (1949, 1962 y 1990).

· Don Silverio Bustos Díaz maestro de la juventud carhuacina (1954 y 1983).

· Experiencias sindicales y pedagógicas del Magisterio Peruano (1969).

· Pichisanka “Gorrión” (poemario infantil y juvenil – 1976).

· Bosquejo del panorama literario de la provincia de Carhuaz (1982).

· Visión literaria de Ancash – I Parte (1989).

· Ancash: historia y cultura (1989) – coautor.

· La provincia de Carhuaz. Tomo I (2003).

· La provincia de Carhuaz. Tomo II (2006).

Una mañana cercana a los amaneceres de los ’90, llegó a mis manos y conocí por vez primera CHAVIN ACTUAL Vocero y tribuna de los pueblos de la Región Chavín, antes llamado Ancash Actual, dirigido desde Lima, donde tiene larga residencia el maestro Cristóbal Domingo Bustos Chávez, gracias a su benevolencia y generosidad de incorporar a toda la región al conocimiento de nuestra cultura. Aquella oportunidad envió dos últimos ejemplares de esta medio trimestral al Centro de Información y Documentación de la Universidad Nacional del Santa (CIDUNS), donde entonces era responsable del servicio a nuestros iniciales lectores; llamándome fuertemente la atención y leí con gran emoción por sus interesantes artículos y actualidad cultural de Ancash. Todo el acontecer histórico, costumbres, tradiciones, arte de todas las provincias y distritos, personajes, etc. Tratados con esmero especial y amplio conocimiento; mereciendo la Página Poética y sección Registro Bibliográfico mi mayor interés.

A vuelta de correo, estaba felicitándole y agradeciéndole por habernos hecho conocer y enviado tan importante medio de comunicación y necesaria la circulación en esta “Tierra de Promisión” o “Atenas Ancashino” -a su decir-, acogiéndome también al ofrecimiento que allí hacía con motivo de un aniversario más de fundación y entrega fiel; invitando a quienes escriban las 100 primeras cartas, le otorgarían gratuitamente una colección de CHAVÍN ACTUAL y dígase de paso llegaron para el CIDUNS y mi persona, recayendo aparte en mi la corresponsalía de dicho medio, que he tratado de cumplir a pesar de mi ignorancia en labores periodísticas.

Desde aquella oportunidad, bebemos su bendita savia –caudalosa como nuestro río- trimestre a trimestre, contagiados del ejemplo y espíritu regionalista de su director. Así dirá una de sus primeras cartas de fecha 8 de junio de 1990:

“... Su entusiasmo y acogida nos ha sugerido nombrarlo nuestro CORRESPONSAL en el puerto de Chimbote, cuya importancia alcanza una gran magnitud, ya que el futuro será de mayores proyecciones para nuestro primer puerto. Le adjunto su CREENCIAL, porque estoy seguro que con su espíritu regionalista y de amor a la acción cultural tan urgente, nos acompañará en esta cruzada del espíritu para llevar el pensamiento de quienes escriben en sus páginas, enlazando los pueblos de nuestra flamante Región Chavín. Necesitamos la acción y el aporte de espíritus como el suyo, porque nuestra labor es eminentemente cultural, con grandes sacrificios económicos, por el alto costo de la impresión, sólo por nuestra vocación cultural y nuestro compromiso de medio siglo de acción cultural en nuestra amada tierra...”

Por entonces, la demarcación territorial del Perú, había sido variada a regiones y nuestro departamento de Ancash cambió su denominación a Región Chapín; efecto que influyó en la nueva denominación de entidades públicas, privadas, etc. Sin ser ajenos los medios de comunicación como CHAVÍN ACTUAL que nació y creció con su nombre primigenio de ANCASH ACTUAL. Nosotros desde los florecientes arenales de la Ciudad Universitaria de Bellamar, iniciábamos la publicación de la Revista de Cultura BELLAMAR, creada y dirigida por el profesor de Filosofía del claustro santeño Ángel Lavalle Dios y a su convocatoria participamos y nos integramos. Desde ese entonces iniciamos permanente intercambio de publicaciones y pronto lo incorporamos al Maestro Cristóbal Bustos Chávez como Miembro Honorario del Movimiento Cultural BELLAMAR y revista del mismo nombre, páginas que guardan sus valiosos artículos, respaldo y ejemplo de sostenibilidad; convirtiéndose en inspirador de nuestras obras y camino, muy especialmente del autor de esta humilde nota.

“Aprecio, edición tras edición, la importante labor cultural que vienen desarrollando en esa ilustre Casa de Estudios , siendo “BELLAMAR” la antena que nos pone al tanto de sus inquietudes y quehaceres a favor de la cultura regional y nacional, lo que redundará, progresivamente, en bien de la educación universitaria y del desarrollo cultural fecundo de nuestra flamante Región...”

Al finalizar el primer año del Tercer Milenio que actualmente vivimos, CHAVÍN ACTUAL, llegó a su edición N° 100, en más de medio siglo de existencia; fecha memorable, histórico y ponderable en un país indiferente y carente de políticas culturales que impulsen y avalen tales propósitos, iniciativas e inquietudes personales con el único deber de informar y difundir riqueza espiritual y cultural de Ancash, construyendo sobre bases sólidas la dignidad de una educación y cultura enamorada de la querencia y no morirá jamás en el alma y corazón de un hombre, ejemplo que se agiganta en mucha gente especialmente en quienes nos sentimos discípulos absolutos.

El Maestro Cristóbal Bustos Chávez, merecidamente ha alcanzado varias distinciones a su prolífica, incólume y transparente obra y labor educativa de más de 35 años de servicios a la nación y periodístico y cultural por más de 60 años; reseñando algunas de ellas:

· Palmas Magisteriales del Perú, en el grado de “Educador” (julio 1985).

· Palmas Magisteriales del Perú, en el grado de “Maestro” (julio 1990).

· Condecoración de la Orden Civil del Estado, en el grado de “Caballero” (julio 1990)

· Laureles Magisteriales Ancashinos, otorgado por el Club Ancash en Lima (julio 1994).

· Laureles Magisteriales de la revista “Perú Magisterial (1998).

· Premio otorgado por la Parroquia Perpetuos Socorro, CECOPROS y Universidad Nacional del Santa – Chimbote (1999).

· Diploma de honor. “Al Periodista CRISTOBAL BUSTOS CHÁVEZ, en reconocimiento a su incansable labor como difusor de la riqueza cultural y la historia de los pueblos de Ancash”. Club Ancash, 2005

Desde el mar bullicioso, altas cumbres nevadas y nuestras corazones celebramos la presencia y liderazgo de un hombre obsesionado por la cultura de su tierra; con afecto, estimación y cariño al incansable caminante Maestro Cristobal Bustos Chávez, tributamos nuestro homenaje sincero; ejemplo que nos servirá de grato estímulo, recociendo y bebiendo lo más sublime de su cauce torrentoso e inmenso crisol intelectual para continuar irradiando la luz del horizonte en amaneceres de amistad, por la vida esperanzadora y mejor futuro de la educación, arte y cultura de Ancash y el Perú.

“Puerto de Oro”, 14 de julio del 2006.


(*) Leído por el autor, la noche del 14 de julio del año 2006, en el acto cultural: I Ciclo de Testimonios y Homenajes: personajes ancashinos. EL DESPERTAR DE UN COLOSO: Homenaje a Víctor Unyén Velezmoro (Chimbote) y testimonio; y CANTA PICHISANKA: Vida y exposición de la obra del Maestro Cristóbal Bustos Chávez (Carhuás) a cargo de Víctor Hugo Alvítez; organizado por la Asociación Cultural del Santa en el auditorio de la Biblioteca Municipal “César Vallejo” de Chimbote-Perú.

pisadiablo100@hotmail.com

http://victorhugoalvitez.blogspot.com

Pisadiablo

CANTA PICHISANKA (*)

A: Cristóbal Bustos Chávez

Cual gota del deshielo

al caer el sol

caudal del Atún Mayu

lágrima desprendida del Hualcán

torrente

viento

ala

magisterio

arte

amor

vida sin fronteras

llega elevando su cauce

alimentando montaña y valle

graneando espiga del trigal

floreciendo rosas del rosal.

CHAVÍN ACTUAL

tea luminosa

hermano de “El sol de los Incas”

de Luis Felipe Montestruque

vocero de la rebelión ancashina

“La aurora de los andes”, “La justicia”

de Monseñor Fidel Olivas Escudero

y “La prensa de Huailas”

de Arturo Alba Jurado.

Enciende el sol nuestras laderas

colores de las cordilleras

derramando fragancias exóticas

kantus, eucaliptos y retamas.

¡Canta Pichisanka... canta

festejando el alba de nuestra gran Región!...

¡Waqaykan Uchcu!... ¡waqaykan!...

De: Huesos musicales, Segunda serie.

Thursday, June 29, 2006

FRANCISCO GONZALES

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

FRANCISCO GONZALES

Patriarca y Filántropo de la Cultura Ancashina

Nuestra región tiene en cada una de sus provincias y pueblos, gente valiosa que a través del tiempo y vida, han aportado su conocimiento al engrandecimiento de nuestra cultura e identidad. Siendo un deber fomentar las manifestaciones culturales e intelectuales de sus creadores, artistas, intelectuales e investigadores; proyectar y difundir el conocimiento a nuevas generaciones; creemos deber reconocer especialmente a quienes promueven la cultura regional. Iniciamos con Ayer te vi o “Quisiera quererte”, hermosa canción o diré mejor himno ancashino en homenaje al Maestro FRANCISCO GONZÁLES de la ciudad de Huarás; continuando otros personajes que expandieron semillas prodigiosas por caminos y surcos de la vida, avivando la esperanza y espiritualidad.

Francisco Gonzáles, descendiente de los Waras y queñual caluroso de intensa sombra, nació bajo el manto añil, suave brisa del Santa, exuberante campiña de verdes intensos rodeado de nevados en la bella y “Generosa Ciudad de Huarás”, departamento de Ancash, el 29 de enero de 1922; aquella ciudad que jamás borrará de su memoria para exponerla al tiempo romántica, bucólica, presente. Esos años de su nacimiento surgían en el parnaso cultural huarasino el Grupo “Vesperal” de los años ’20, plena efervescencia de las letras, el arte, la política, la bohemia y posterior definición de su personalidad cultural admirando a forjadores de la Asociación Ancashina de Intelectuales y Artistas, de la década ’40.

Cariñosamente conocido como “Pancho” Gonzáles en esferas culturales de la región, algunos conocedores de sus desvelos e infinitas inquietudes y hasta alguna semejanza lo llaman “Neruda de Ancash”. Su vida está consagrada a la educación y cultura en general: la literatura, la historia, el periodismo, las artes visuales en pintura y fotografía artística; defensa del patrimonio material e inmaterial y memoria colectiva, haciendo de él un preclaro y verdadero patriarca y filántropo de su pueblo, la cultura ancashina y nacional. Destaca su infinito amor y entrega a la tierra que lo vio nacer a quien ha adjudicado toda su pertenencia cultural a cambio de ninguna recompensa, talvez generaciones sucesivas prevalezcan su ejemplo, su camino extenso y abrupto y devuelvan la alegría de siempre ante la decepción y profundo desconsuelo al sentir en carne propia las calamidades que asolaron su espíritu como el aluvión y terremoto de 1941 y 1970, respectivamente, estampando su rostro huella indeleble para al rayar el alba, vivir en una ciudad distinta, ajena, “sin rostro” o “bosque de cemento” evocando Huarás, que no solamente desarraigaron su sempiterna hermosura, cultura y auténtica identidad, sino fue devastada por la migración, el olvido, la indiferencia; costoso precio que su existencia cargará cual urna pesada del Señor de la Soledad.

Francisco Gonzáles, realizó estudios en aquella vieja capital de tejados a dos aguas carmín y altas iglesias desafiando sus cúpulas alturas, casas solariegas de fachadas blancas y callecitas estrechas; luego en la Escuela Normal de Tingua (Yungay), como Normalista Urbano de esa imperecedera joya educativa, forjadora de transparente manantial de ideales, sabiduría y humanismo, verdaderos hombres que han de definir su alta formación y sensibilidad el indiscutible perfil del niño y hombre andino y peruano. Continuó estudios en el Instituto Pedagógico Nacional de Lima y posteriormente becado a Argentina estudió Filosofía. en la Facultad de Ciencias y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Francisco Gonzáles, ocupó el primer puesto del cuadro de méritos como normalista de su promoción en 1945, compartiendo el mérito con el distinguido educador y escritor Teófilo Maguiña Cueva (1920-2000), natural de San Marcos-Huari, quien escribió en su libro Cordillera Blanca: “...de acuerdo a la tradición, uno de ellos debía pronunciar el discurso de despedida durante el acto de clausura... Habla tú, ‘mano’, pero déjame cinco minutos para recitar”. “Panchito” Gonzáles ofreció un emocionado, vibrante e inolvidable discurso, halagado por propios maestros y compañeros, Teófilo Maguiña, declamó: “Tu alfa y omega, Maestro”; recuerdos perdurables en el eco lejano de las cordilleras, vislumbrándose el nacimiento de profesionales y artistas probos e inclaudicables, como la mayoría que egresaron de esas benditas aulas arruinadas por la furia natural de 1970.

Maestro de fructífera y brillante labor en la niñez y juventud estudiosa de su tierra natal y otras regiones del territorio patrio, adecuadamente preparado para dirigir la Escuela Normal de Amazonas, fundar y jefaturar el primer Instituto Pedagógico Regional de Celendín (Cajamarca) en 1965. De retorno al lar fundó el Instituto Nacional de Cultura (INC) del departamento de Ancash, y dirigió exitosamente entre 1976 y 1985.

Su labor literaria e investigación iniciada tempranamente es amplia, variada y abundante, ha incursionado en los géneros literarios: lírico y narrativo; el periodismo, etc. Integró el Grupo “Piedra y Nieve” desde sus inicios en 1956, al lado de:Agustín R. Loli (poeta), Humberto Chávez Bayona (pintor) y Marcos Yauri Montero (escritor). Su prolífica obra y libros publicados -más otros inéditos- podemos agrupar de la siguiente manera para mayor comprensión:

Historia:

· Memoria de la Escuela Normal Mixta de Celendín / 1963

· Vida, pasión y muerte de la Escuela Normal de Tingua / 1980

· ANCASH: historia y cultura. Tomo I. (coautor) / 1989

· HUARÁS visión integral / 1992

Poesía:

· Poemario escolar / 1965

· Retablo de poemas / 1978

· Kampaj / 1985

Adivinanzas y pensamientos:

· Adivinanzas infantiles populares “Imallash imallaj” / 1987

· Pensamientos: 365 Mantras / 1997.

Narrativa:

· Vida de perros / 1977

· Doña Ñati / 1979

· Estampas de mi madre / 1984

· PERSONAJES Tiempos de otros / 1999

· El transeúnte / 1999.

PALABRA VIVA de Pancho Gonzáles es el CD Rom publicado el año 2004, donde su tierna voz, edificante y melancólica –cual canto de jilguero, rayo o estruendo del Santa- forma parte de su producción en poesía, pudiendo deleitarnos escuchándola con fondo musical de exquisita música ancashina; voz sellada anteriormente en cinta cassett.

Será el Instituto Nacional de Cultura (INC) filial Ancash, a quien le ofrendará sus mejores esfuerzos, conocimiento y experiencia, colocándola en una de las filiales más expectantes y productivas a nivel nacional durante su gestión; labor inquebrantable resumida en muchos acontecimientos culturales e históricos, varias publicaciones impulsadas bajo su dirección, apostolada misión y visión cultural meritoria, idónea y ejemplar: Aquí revivirán las fuerzas y esperanzas vislumbrando nuevos tiempos e infinito amor desde las páginas abiertas de: Cuadernos de difusión, Queymi y Kanan: más Colección de Autores Ancashinos:

· CUADERNOS DE DIFUSIÓN. Instituto Nacional de Cultura – Filial de Ancash

“Al crearse el Instituto Departamental de Cultura, ésta tuvo la responsabilidad del rescate y la difusión de nuestros valores culturales, porque la ciudad quedó reducida a escombros y luego de la reconstrucción parecía que nacía una nueva ciudad sin pasado. En estas circunstancias se inicia la publicación de los CUADERNOS DE DIFUSIÓN que durante doce años ha mantenido su vigencia, en donde se ha dado cabida a todos los escritores y se ha revalorado a cada una de las provincias del departamento, siendo éstos una fuente obligada de consulta”, ha señalado y con mucha razón su director, destacando la colaboración de distinguidos intelectuales.

Esta publicación nació en 1977, con el cuaderno “Homenaje a la madre” por Francisco Gonzáles, homenajes a cada una de las provincias y departamento de Ancash, a la República; al niño, a Luzuriaga, Simón Bolívar; complementando leyendas, poemarios, cuentos, cancioneros, estampas, arqueología, personajes, etc. Conocemos hasta el N° 64 de 1992, continuada de otros directores. Se publicó paralelo a Queymi, edición a mimeógrafo, formato tamaño cuaderno de acuerdo a la época.

· KANAN – 1. Revista anual de cultura. Instituto Nacional de Cultura, Filial Ancash. Director: Francisco Gonzáles. Año I, N° 1. Huarás, julio de 1978. 36 páginas.

Solamente salió un número con importantes artículos en ensayo, historia, costumbrismo y páginas olvidadas; a cargo de prestigiosos ancashinos y ancashinistas como Ernesto Reyna, Marcos Yauri, Manuel S. Reyna Loli, Lorenzo Samaniego, Isaías L. Izaguirre, María A. Turriate y Abelardo M. Gamarra.. dio paso a la continuidad y sostenibilidad de Queymy y Cuadernos de Difusión.

“En 1978 apareció la revista KANAN, también publicación del INC-Filial Ancash, lo que no pudo seguir saliendo por falta de colaboraciones altamente especializadas”... ‘Kanan’ palabra quechua cuyo significativo es AHORA, HOY, se escucha y pronuncia corrientemente en este departamento –bilingüe por antonomasia-; por lo que lo hemos tomado como signo del idioma, esa ‘sangre del espíritu’ que debe cobrar su verdadera dimensión...”

· QUEYMI. Revista informativa – trimestral al servicio de la población. Editada por la Filial del INC de Ancash.

“También el mismo año apareció la Revista QUEYMI “toma” del INC, otra publicación paralela a Cuadernos de Difusión, con artículos diversos, muy solicitada como fuente de consulta de actualidad ancashina, hasta el N° 34. En 1996 se prosiguió su edición con el director César Serna Lamas, Segunda Época N°s. 35, 36-37 en 1997; y N° 38 en 1998”... Aquí tienes tu revista amigo lector huarasino, ancashino, peruano; te ofrecemos como un aporte de los trabajadores del INC Filial de Ancash, con la colaboración desinteresada de los hijos de este departamento amantes de la literatura.

‘Queymi’ Revista nueva cuya denominación quechua significa ‘aquí está’, ‘aquí tienes’ espera tu comprensión y colaboración sucesiva para su mejor realización y progreso como órgano cultural informativo al servicio de la población, que difunda las manifestaciones creativas y transformadoras, así como los hechos de nuestra comunidad...”

Cumplió destacada labor educativa, informativa y cultural; editada a mimeógrafo con selectos artículos, ensayos y estudios tendientes a rescatar nuestras tradiciones e identidad cultural, bajo la dirección de Francisco Gonzáles desde su aparición en 1978, hasta la edición N° 31, correspondiente al Año VIII de 1985. Continuó el nuevo Director encargado Prof. Carlos Otárola Alvarado, desde el N° 32 hasta el N° 34 de 1988. Se mantuvo hasta gestiones posteriores pulcramente editadas y modernas, retomada en 1996 por César Serna Lamas, Director del INC en Segunda Época N° 35 hasta el N° 39 del mes de enero del 2001, fecha al parecer en que declina dicha revista, indicando a Francisco Gonzáles como director fundador.

· COLECCIÓN DE AUTORES ANCASHINOS. Ediciones: Instituto Nacional de Cultura – Huarás.

Importante colección de libros iniciada por el INC – Filial Ancash, bajo la dirección de Francisco Gonzáles, con propósito de rescatar a personalidades y valores del desarrollo cultural injustamente olvidados, obra inconclusa que no fuera continuada por sus sucesores; salieron a luz cuatro tomos a mimeógrafo, cortos tirajes y poco conocidos o difundidos:

Tomo 1 TEÓFILO V. MÉNDEZ. Alma trémula (poesía) y Almas enfermas (cuentos). 1978. 59 pp.

Tomo 2 JUDITH PANDO (Edith). Poesía y prosa. 1979. 93 pp.

Tomo 3 ALEJANDRO TAFUR PARDO. Poesía y prosa. 1982. 266 pp.

Tomo 4 AGUSTÍN R. LOLI. Poesía. s/a. 184 pp.

El Periodista profesional, Francisco Gonzáles creó y dirigió la revista ASTERISCO de Actualidad y Cultura en primera época tamaño tabloide, luego apareció la edición especial tamaño cuaderno hasta la actualidad y a pesar de su quebrantada salud. ASTERISCO es una de las más serias e importantes revistas de Huarás y Ancash, de obligada lectura y consulta, sus páginas recogen todos los pensamientos, épocas y plumas principalmente de ancashinos. Ha colaborado en varios medios de comunicación trasuntado nuestras fronteras, alcanzando su estro encendido y ameno: Alemania y otras capitales americanas. He aquí otro alto mérito de su eterno magisterio:

“En 1986, tuve la iniciativa de sacar una revista ‘ASTERISCO’ de Actualidad y Cultura, habiendo publicado 4 números, desde el 0 al 3 (marzo 1988) y dado los altos costos después del SHOK, que fuera una nueva catástrofe a las dos anteriores de Huarás –los del 13 de diciembre de 1941 y del 31 de mayo de 1970- no se pudo seguir publicando. En cambio para no interrumpirse totalmente publiqué ediciones especiales que han salido hasta el N° 10 (1996 – 1998)... Habiendo surgido la curiosidad e interés sobre el porqué del nombre, quisiéramos aclarar en estas líneas su significado: Asterisco es un signo de puntuación en forma de estrellita (*) que se emplea en impresos o manuscritos, para hacer una llamada, una aclaración o una explicación que precedida del mismo signo se pone al pie o al margen de la página...”

· ASTERISCO. Revista de Actualidad y Cultura

Primera Época:

N° 0 Huarás, julio de 1986.

N° 1 Huarás, setiembre de 1986.

N° 2 Huarás, enero - marzo de 1987.

N° 3 Huarás, enero - marzo de 1988.

Ediciones especiales:

N° 1. Homenaje a Vallejo, Sabogal y Valdelomar. 1989

N° 2 La poesía infantil y juvenil en Ancash.

N° 3 La provincia de Huarás.

N° 4 Arte ancashino. 1991.

N° 5 Litoesculturas en el Callejón de Huaylas. Richard Schaedel. 1992.

N° 6 Poesía y prosa. Francisco Gonz áles. 1995.

N° 7 Huarás: antes y después del sismo de 1970. Dos poetas olvidados: Félix Puescas Montrero (Piura) y Juan Tejada Sánchez (Cajamarca). 1996.

N° 8 Tres clásicos huarasinos: Aurelio Arnao Loli, Ladislao Felipe Meza Landaveri y Octavio Hinostroza Figueroa. 1997.

N° 9 Homenaje a Raúl Porras Barrenechea. 1er. Centenario de su nacimiento 1897 – 1997. 1997.

N° 10 Poesía amorosa. Francisco Gonzáles. 1998.

Segunda Época:

N° 04 Año XIII, diciembre de 1999.

N° 05. Año XV, marzo, 2000.

N° 06 Año XV, julio 2000. Año de los Centenarios de Octavio Hinostroza Figueroa y Federico Sal y Rosas.

Revista Cuatrimestral de Actualidad y Cultura.

N° 07 Año XV, noviembre 2000. Homenaje al Sesquicentenario de la Muerte del General José de San Martín.

Revista Cuatrimestral de Actualidad y Cultura. Tercer Milenio – Siglo XXI.

N° 8 – 9 Año XVI, marzo 2001. Doscientos años de literatura ancashina

N° 10 Año XVI, noviembre 2001. Homenaje a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 450 años irradiando cultura.

N° 11 – 12 Año XVII, abril 2002. La educación peruana, antología básica (poesía – canciones escolares), enfoques.

N° 13 Año XVII, noviembre 2002. Homenaje al Indio Peruano.

N° 14 Año XVII, enero 2003. Homenaje a la memoria del profesor Mauro Godofredo Mendoza Alegre. 1923 – 2002.

N° 15 Año XVII, mayo 2003. A la memoria de Juan José Vega.

Tercera Época:

Revista Semestral de Actualidad y Cultura. Tercer Milenio – Siglo XXI.

“En el N° 15 de “Asterisco” anunciamos para su “Tercera Época”, un proyecto ambicioso, enfocar el tema de la “Educación Comparada en Sudamérica” sobre todo en la Educación Primaria, básica para todo conocimiento posterior...”

N° 16 Año XVIII, enero 2004. Educación, historia, enfoques, comentarios de libros.

N° 17 Año XVIII, julio 2004. La educación primaria en Argentina, personajes argentinos, enfoques.

N° 18 Año XVIII, julio 2005. La educación en Bolivia, La villa imperial de Potosí, enfoques.

Gracias a tan valiosa información, hoy, mañana y siempre reconoceremos nuestra identidad y cultura regional, sabiendo quienes somos y de dónde procedemos, el inmenso camino fue trazado por nuestros antecesores haciéndonos conocer el sol resplandeciente de las alturas que llega cada tarde a reposar al mar de ilusiones y esperanzas. Considerada colección de libros y revistas producto del intelecto y exaltación singular de Panchito Gonzáles la atesoramos en nuestro Centro de Documentación, generosidad de su autor e incomparable amigo; al servicio de quienes requieran embeberse del tiempo y grandeza de un pueblo; sabiduría y probidad de un ilustrado Maestro.

Filántropo inconmensurable, se desprendió de su apreciable pinacoteca o colección de cuadros de artistas ancashinos y peruanos para legarlos estableciendo la Galería de Arte del INC-Huarás, inaugurada el 17 de noviembre de 1993, en gratitud lleva su nombre. Con la donación de todos sus libros y revistas hizo realidad la Biblioteca “Doña Ñati” del INC, en recuerdo a su madre doña Natividad Gonzáles Ramírez; antes había hecho lo mismo con la Biblioteca del templo del Señor de la Soledad. El Instituto de Literatura Infantil “Pis@diablitos” bajo nuestra conducción ha creado el Centro de Documentación “Francisco Gonzáles” en honor y gratitud al altruista, admirable y paradigmático; verdadero y legítimo Patriarca ancashino, uncido por el cariño al sempiterno lar de origen.

Francisco Gonzáles, cumplió Bodas de Oro en 1998 como pintor, realizando una exposición retrospectiva de su obra. Viajero empedernido, indiscutido amante del solar patrio, en cada recodo de su estancia ha dejado impreso en artísticas fotografía y slides un patrimonio del Perú pluricultural, multilingüe y multiétnico; consistente en 17 mil piezas entre plazas, calles, iglesias, mausoleos, paisajes; tradiciones, costumbres, personajes, etc. es decir la vida, hablando de nosotros mismos, América y Europa. Parte de este material hecho pinturas vivientes ilustran y engalanan carátulas y páginas de sus libros y revistas.

Sin duda. Francisco Gonzáles por méritos propios suficientes constituye el Patriarca y Filántropo de Ancash, orgullo y modelo de la niñez y juventud peruana. Cuántos de nosotros a su diestra y sombra atentos escuchando sus consejos, continuamos su ejemplo, gozando su valiosa experiencia Su prolífica trayectoria educativa y cultural, indesmayable e incuestionable labor, merecieron buen número de galardones y reconocimientos al hombre de bien, culto y visionario; perdurando siempre a nobles y futuras generaciones e historia, coronen sus sienes con espigas doradas abundantes de nuestras laderas y valles.

  • Palmas Magisteriales en el grado de Educador, “en consideración a su aporte extraordinario a la educación y a la cultura...”, otorgada por el Ministerio de Educación el 6 de julio de 1990.
  • Miembro de Honor del Movimiento Cultural “Bellamar”. Chimbote, 1992.
  • Laureles Magisteriales Ancashinos: “Maestro representativo de la Provincia de Huaraz, en mérito a sus cualidades y al esfuerzo puesto al servicio de la niñez, de la juventud y del desarrollo de su pueblo”. Club Ancash, Lima, 1993.
  • Medalla de la Ciudad. Máxima distinción otorgada por la Municipalidad Provincial de Huaraz: “por su invalorable contribución a la cultura de nuestro pueblo”. 25 de julio de 1994 en el 137° Aniversario de la Creación Política de la Provincia de Huaraz.
  • Palmas Magisteriales en el grado de Maestro, por el Ministerio de Educación, 1996.
  • Medalla Estela de Chavín: Premio Regional de Cultura, “por su dedicada labor de difusión cultural en los pueblos del Callejón del Huaylas y la Región Chavín”. Instituto Nacional de Cultura. Huarás, 1996.
  • Lanzón de Chavín. Premio Regional de Cultura. Instituto Nacional de Cultura. Huarás, 2000.
  • Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Ancash “Santiago Antúnez de Mayolo” (UNASAM) - Huaraz.
  • Miembro Correspondiente de la “Academia Nacional de la Historia”. Lima, 2002.
  • Medalla del Mariscal Toribio de Luzuriaga. Buenos Aires, Argentina. 2004.

El laureado escritor nacional Mario Florián, resumió la vida y obra de Francisco Gonzáles, al transmitirle su sentimiento de amistad y fraternidad, cual escarapela pendiendo del espacio, distancia y afecto del pecho ígneo y ardoroso horno de nuestro Maestro:

“Amigo Francisco:

Tú, si bien se mira, representas a la ciudad de Huarás, por razón de tu hidalguía, tu espíritu y tu cultura, amén de los frutos de tu pluma prócer.

En sentido figurado, eres el juglar, el amauta de la ciudad y todo el Departamento. No hay lugar, tradición o historia locales que no conozcas a fondo. Y esto constituye no sólo un mérito, sino una consagración.

Muchas veces, cuando yo pensaba en Huarás, pensaba en ti: pues, tú, insisto, eres no sólo el símbolo de la ciudad sino su palabra viva, su lenguaje.

Es mi anhelo que tu vida fecunda se prolongue por muchos años. Creo que tu voz quedará como un eco telúrico entre las dos grandes altitudes.

Huarás, Octubre 31, 1987.

Román Obregón Figueroa, fino y considerado poeta de Carás, ha de decirle:

“Dilecto Francisco Gonzáles:

Que nuestra generación presente despierte y aprenda de ti amar lo nuestro, a entender nuestro origen y destino de ancashinos tan múltiples como los cerros y montañas cuajados de altura y profundidad, de ardoroso paisaje de colorido sin par”

Carás, Noviembre 2002.

Y desde esta playa de arenas milenarias y “Puerto de Oro” de antaño, en plena celebración del Centenario distrital, ratifico nuestra palabra:

“... me postro reverente en el reclinatorio del tiempo para testimoniar profunda admiración, afecto y orgullo de amistad a este paradigma, batallador incansable, sencillo, humilde y gran Maestro, junto a todos los hombres que aprenderán a conocer las amplias virtudes y bondades profesionales y creativas de Francisco Gonzáles. Un hombre para colocar en las elevadas urnas de altares barrocos del Ande sagrado de nuestra Patria y América, allí donde los cóndores anidan... Francisco Gonzáles con toda su obra, corona de laureles maravillosas sienes blancas y negras de las cordilleras, el cielo y mar azules del territorio, los espejos de agua de nuestras lagunas para que su sangre discurra cristalina y dulce a través del Santa fructificando campos y desiertos del alma”.


¡Gracias Maestro por guiarnos hasta la luz del horizonte !...

¡Gracias Hermano por prodigarnos tus sueños y soldarnos espíritu juvenil!...

¡Gracias, os damos por Ancash y el Perú!...

Chimbote, 8 de junio del 2006.

MAESTRO

A don: FRANCISCO GONZÁLES

Maestro de los tejados

y cruces perfectas

Maestro de los cementerios

capillas y plazuelas

de tus bolsillos han nacido

las obras más bellas.

Del pincel zigzagueante

Vallejo y Atusparia

Luzuriaga y Bolívar

Mistral y Martí...

El hombre, el perro, el árbol, el entierro.

Maestro

de la acuarela encendida renace

el paisaje, la vida, la luz...

de la pluma ágil y fina

versos y relatos

tiernos y humanos...

del lente mágico dependen lo antes y después

de nuestros ancestros

de nuestros pueblos

de nuestras grandezas y miserias

de nuestros colores

de nuestros temblores.

Maestro

tu túnica y manos

tu frente, perfil y mente

Horizonte

Infinito

Río

Agua

SOL

---

(*) Leído la noche del 8 de junio del año 2006, en el acto cultural: I Ciclo de Testimonios y Homenajes: personajes ancashinos. COSECHA DE OTOÑO: testimonio de Dante Lecca y AYER TE VI: Vida y exposición de la obra de Francisco Gonzáles, por Víctor Hugo Alvítez; organizado por la Asociación Cultural del Santa en el auditorio de la Biblioteca Municipal “César Vallejo” de Chimbote-Perú.

YAMANDÚ ALTAMIRANO

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

YAMANDÚ ALTAMIRANO

¡las redes y remos de la esperanza siguen de pie!...

Permítanme esta noche hacer una mención especial de reconocimiento y gratitud a nuestros declamadores e intérpretes de los poetas, fieles herederos de la tradición artística de nuestro laureado declamador nacional Jorge Campos Llaque, (Chachapoyas, 1914-Lima, 1978), de larga residencia en Chimbote y quienes brillaron en nuestro Puerto con propia luz, en distintas épocas, enalteciendo recitales poéticos como expresión exacta de la poesía con mucho arte, denuedo y pasión: Jorge Cúneo García, Raymundo Echeandía del Castillo, Violeta Orbegoso Ríos, Lucas Dhaga Romero, César Napoleón Quiroz, Jorge Carrillo Castillo, Irene Arias Romero, Hilda Carmona Gutiérrez, Roberto Díaz Valencia, Yamandú Altamirano Julca, Jorge Alvarez Bocanegra y Bladimir Puescas Vilchez.

Yamandú Altamirano “El Declamador de América” ¡Vuelve!... así titula la Universidad Nacional del Santa (UNS) e Instituto Nacional de Cultura (INC) al acto cultural de esta noche, 16 de diciembre, como tributo y homenaje al 99° aniversario del Distrito de Chimbote y 21 años de creación de la Primera Casa Superior de Estudios, el retorno a Chimbote y a las “tablas” del prestigiado artista, como aquella alborada inicial de la década de los ’90 para obsequiarnos su arte declamatorio a brazos y corazón tendidos llenos de amistad, devoción e identidad a la Tierra/Puerto que otrora vibrara con la elocuencia de su imponente voz, elegancia y estilo personal inquieto, dejando un surco profundo en la espuma blanca de nuestro ser y mar de esperanza en el oleaje de la cultura porteña.

Virtuoso y multifacético, destacado orador y especialmente Declamador, Yamandú Altamirano Julca llegó al mundo en enero de 1952, en Marcabalito, Provincia de Huamachuco, Departamento de La Libertad; coterráneo de grandes inspiradores: José Faustino Sánchez Carrión, César Vallejo, Ciro Alegría, Abelardo Gamarra “El Tunante”, entre otros distinguidos personajes. Anteriormente esta provincia abarcaba los territorios de Santiago de Chuco, Otuzco y Cajabamba; o al decir del poeta Bernardo Rafael Álvarez (hermano mayor de Jorge) los ríos no son límites que separan los pueblos, “es en verdad una costura que nos junta”. Estudió primaria en Huamachuco y secundaria en Trujillo -y aunque Ud. no lo crea o parezca- nuestro ahora Doctor en Educación y a punto de alcanzar otro Doctorado en Filosofía y Estética en la Universidad de Barcelona, a dónde partirá en breve- terminó su primaria a los 27 años de edad y secundaria a los 33, por razones de trabajo y enfrentar la vida muy tempranamente. Inicialmente se graduó como profesor de Artes Plásticas en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes (Lima) y en Educación por el Arte en la Escuela Superior de Bellas Artes en Trujillo. Sociólogo por la Universidad Nacional “José Faustino Sánchez Carrión” de Huacho; Licenciado en Educación y segunda especialización en Tecnología Educativa, Magíster en Ciencias de la Educación, estudios realizados en la Universidad de La Habana–Cuba en convenio con la Universidad San Pedro de Chimbote; es decir, todo un ejemplo y entrega de superación y optimismo profesional. Actualmente se desempeña como Docente en las Escuelas de Post Grado en las Universidades: Federico Villarreal e Inca Garcilaso de la Vega, en Lima; Hermilio Valdizán de Huanuco y José Faustino Sánchez Carrión de Huacho. Además es Profesor Principal de la Escuela Nacional Autónoma de Bellas Artes (Lima) desde el año 2002. Autor del libro: El arte de la oratoria.

Ha dicho que en 1990 –siendo estudiante universitario en Huacho- se acerca con temor y atrevimiento a recitar los versos de César Vallejo y alguien le dijo que lo hacía bien, él lo cree y continúa recorriendo ese inmenso camino de alegrías y penurias trajinado por nuestro vate por una larga data que lo han de llevar durante estos últimos tiempos por todo el Perú y algunos confines de nuestra América Latina: Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia. En 1991 llegó a nuestro “Puerto de Oro” – Chimbote, inicia laborando como profesor de Teatro y Oratoria en la Universidad Nacional del Santa, desde donde compartió sus mil inquietudes artísticas con el Instituto Nacional de Cultura y otras instituciones sociales y educativas, como las del Club Provincial de su pueblo natal; posteriormente pasa a la Universidad San Pedro donde es profesor de teatro y Jefe de Arte y Cultura, hasta el año 2001.

Llegó entonces 1992 y con él las celebraciones del Primer Centenario del Nacimiento de su célebre paisano César Abraham Vallejo Mendoza, el poeta universal, fecha memorable recordada en el Perú y el extranjero. Chimbote no estuvo ausente y en conferencias, homenajes, recitales, etc. aparece con esclarecida luz el real declamador de la obra vallejiana Yamandú Altamirano, y quien más que él para sentir de verdad el sabor y olor de la tierra a la que Vallejo le cantó y elevó eternamente.

Para estas celebraciones centenarias, se hallan en Chimbote –así como esta noche y es digno destacar- Yamandú Altamirano Julca y Jorge Álvarez Bocanegra, dos estentóreas voces que engalanaron los escenarios y en un inolvidable “mano a mano” revivieron el alma de Vallejo en este Puerto, donde tuvo presencia algunos de sus familiares descendientes residentes del “Cholo Universal”. Fecha memorable que se inscribirá en los verdaderos anales del arte y la historia, la memoria colectiva no olvida, por eso la importancia de este retorno y reencuentro de Yamandú Altamirano con el arte, el puerto, su gente y el tiempo. Nuestras nuevas generaciones también tienen el honor y debe4r de conocer, escuchar y asombrarse en estas voces que no se apagarán jamás en el corazón y alma de quienes seguimos festejando la providencia de la creación y de sus genuinos intérpretes.

El año 1994, Chimbote fue sede del I Encuentro Internacional y VI Nacional de Poetas “Juan Ojeda Ojeda” presidido por el Dr. Víctor Unyén Velezmoro, Yamandú Altamirano volvió a fulgurar, ganándose el reconocimiento de “El Declamador de América” así recorrió el Perú y el extranjero. Paralelo a su misión y antes de despedirse temporalmente de Chimbote, había plasmado su arte en dos cassetts sobre la poética de César A. Vallejo y de la poesía universal –de acuerdo al tiempo y la tecnología- posteriormente ha de continuar tan importante misión a través de discos compactos más conocidos como CDs. que esta noche nos orgullecemos conocer y presentar con la finalidad de perdurar el largo trajín de un hombre convencido y comprometido con un feliz destino, declamar a los cuatro vientos, en todo escenario y alto estrado la “voz genial que viene del pueblo y va hacia él” esta vez en tres importantes CDs que verdaderamente vuelven a añorar el pasado y colocar en los pedestales más prolijos el sentimiento puro de la poesía y de los más connotados vates: César Vallejo, sus mejores poesías; Antología de la Poesía Hispanoamericana y, Grandes Poetas de Huamachuco.

En “César Vallejo, sus mejores poesías” incluye 18 de sus más connotados y conocidos poemas: Masa, Piedra negra sobre piedra blanca, Los dados eternos, Los heraldos negros, Espergesia, El pan nuestro, Nervazón de angustia, La cena miserable, Idilio muerto. Además: Deshora, Madre me voy a Santiago, Estáis muerto, La rueda del hambriento, Hoy me gusta la vida mucho menos, Los nueve monstruos, Los desgraciados, El buen sentido, España aparte de mí este cáliz.

El segundo CD: “Antología de la Poesía Hispanoamericana” aparece las preclaras inspiraciones de José Santos Chocano: Nostalgia, Nocturno de la copla callejera, Canción del camino y La vida náufraga; Manuel Scorza: Epístola a los poetas; Alejandro Romualdo: Hermanos de América; Pablo Neruda: Poema 20; Federico García Lorca: La casada infiel; Miguel Ramos: El seminarista de los ojos negros; Juan de Dios Peza: Reir llorando; Rafael de León: Todito te lo consiento y Juan Gonzalo Rosse: Carta a María Teresa.

Debo destacar el tercer CD “Grandes Poetas de Huamachuco”, donde el declamador Yamandú Altamirano, vuelve al lar de su origen para realzar la límpida trayectoria de las antiguas y nuevas generaciones de poetas de su tierra, quienes igual que César Vallejo, se internan en el místico encanto y entrañas del Ande telúrico, el amor, el paisaje, las tradiciones y costumbres, la esperanza; incorporando incluso su propia voz. Aquí están para nuestro conocimiento y homenaje: Augusto Escalante, Néstor Gatañaduí, Clodomiro Guevara “Clomagge”, Carlos Guevara, Bernardo Gamarra, Ciro Alegría, Abelardo Gamarra “El Tunante”, César Vallejo, Francisco Ledesma, Federico Abril, Luis Cevallos y Yamandú Altamirano; en elocuentes poemas como: A José Faustino Sánchez Carrión, A mi tierra, Cantar, Cancha, Los arrieros, Los campesinos, Desensillando, Oración al maguey, Canción serrana, Campanas muertas, Por la cuesta de Cumbicus, A mi hermano Miguel, Vaso roto, Cosas tristes, Elegía a mi madre, Flor de sangre, El buen sentido y A César Abraham.

En la importante revista HUAMACHUCO (1991) editado por Flavio López Solórzano y prestigiosos colaboradores de esa hermosa tierra, el Dr. Julio Galarreta Gonzáles, incluye el interesante artículo “Huamachuco en la Cultura Peruana” y con respecto al campo de las letras rescata lo siguiente: “Aída Vidal de Gamarra había escrito ‘Huamachuco es tierra pródiga en poetas’. Como no había de ser tierra pródiga en poetas si toda ella es un fascinante y telúrico emporio de poesía, cuya diorámica diversidad de paisajes se une al encanto evocador de sus leyendas y al prestigio irradiante de su historia.

La prodigalidad de los inspirados de las musas tiene su probanza en mi libro titulado POETAS DE HUAMACHUCO, en el que presentó una antología somera de 16 poetas. Esta galería de líridas se inicia con Sánchez Carrión y termina con el poeta popular y repentista Juan Villalobos “El Tigre”. El Solitario de Sayán, seudónimo de Sánchez Carrión, pudo haber sido al lado de Mariano Melgar y José Joaquín Olmedo, el gran poeta de la Emancipación si su vida tempestuosa de agitador ideológico y de propagandista de la gesta libertaria no le hubiera negado la tranquilidad y el tiempo necesario para prodigarse y sazonar poéticamente. En el último Haravicu, seudónimo poético de Abelardo Gamarra, hubo tres fases: la del poeta lírico, intimista, sentimental; la del aeda nativista de recia y tremenda inspiración indígena; y la del cantor popular, letrillero y coplero vernacular. En Ciro Alegría hubo innegable destino de poesía evidenciada en la dimensión poética de su novelística y en su propia creación lírica… Si César Vallejo es el poeta eterno y universal, ácido –trépidamente y primigenio- a la raíz telúrica del Ande huamachuquino. Clodomiro M. Guevara (Clomagge), por la autenticidad temática y expresiva de su poesía y por la presencia de la querencia andina en el encanto vernacular de sus versos, es el genuino poeta del terruño. Néstor Gastañaduí, poeta de égloga y agonía, pues en su poesía fraternizan la emoción y la belleza de la vida provinciana con el tremor dramático de un civismo pugnaz y dolido…” continuando la cita de otros igualmente destacados poetas y que Yamandú Altamirano los hace cantar juntos en su indeclinable trabajo y arte declamatorio como ofrenda a la tierra que lo vio nacer, fortalecido y sin desprenderse nunca del espíritu de sus antepasados Huachemines y Huamachucos

Es mejor que escuchemos a esta alta y viva voz, estremecedora e imperecedera de Yamandú Altamirano Julca. Esta es la mano firme de tu Puerto entrañable levantando estandartes de libertad y sendas faenas en el cielo claro-azul-rojizo-despejado de bonanza y boom espiritual y seguir pescando el amanecer de un nuevo siglo en plena modernidad y globalización.

¡Bienvenido Hermano, antes que los pájaro cochos dejen de cantar, las redes y remos de la esperanza -entre olas y gaviotas blancas- siguen de pie!...

Puerto de Oro, 16 de Diciembre de 2005.

Leído por el autor, la noche del 16 de diciembre en el acto cultural: YAMANDÚ ALTAMIRANO: ¡Vuelve!...organizado por la Universidad Nacional del Santa en el local del remozado Instituto Nacional de Cultura.

ERNESTO CEDRÓN LEÓN

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

ERNESTO CEDRÓN LEÓN

y sus recuerdos infantiles impregnados de grandeza

Ernesto Cedrón León (1956) es maestro universitario en la especialidad de matemática y autor de textos de su rama, ha recorrido varias universidades del país y el extranjero, llegando a ejercer la vicerrectoría académica de la Universidad Nacional del Santa (UNS). En 1990 a convocatoria de otro maestro y poeta Ángel Lavalle Dios, fundamos la revista de cultura Bellamar y luego el Movimiento Cultural del mismo nombre que le dimos más de una década íntegra de nuestra fiel entrega y pasión por las letras y cultura en general desde los calcinados y floridos predios del campus universitario de la UNS. En nuestra publicación hicimos realidad muchas quimeras literarias y aportamos con cuentos y poesías. Ernesto Cedrón, orientó su pluma a desandar su existencia e idealizar con el lar, allí donde los sueños se impregnaron de grandeza y eternidad, es decir volver a la niñez y adolescencia desde sus recuerdos y añoranzas de su origen andino, arriba en Contumazá - “Nido de cóndores” (Cajamarca), tierra de Mario Florián el de los gozosos Cuentos del Tío Lino y otros destacados líridas, reconocidos científicos y artistas.

Esta vez ha creído conveniente entregar su primera reunión de relatos titulado Cuentos de mi infancia, arraigados en la inocencia, donde en algunos casos aparecerá como protagonista a pesar de su candidez infantil. Sin embargo, será quien se sorprenda –como es natural- por la naturaleza, el ambiente, el misticismo, los cuentos y tradiciones que va escuchando de personas mayores y sus ancestros, guardando para recrearlos o vivenciarlos a través de un contexto moral y ejemplar. Y es que afortunadamente existen personas que valiéndose de la literatura perennizan la memoria colectiva de un pueblo; en este caso, la tradición y continuidad literaria de Contumazá y porqué no del Perú, apareciendo por todos los linderos de su narración y poros de su existencia la ternura, amor por lo nuestro, la infancia transcurrida y el compromiso de ofrecerlos frescos y pulidos de prolijidad sin poses individualistas a las añejas y actuales generaciones.

El autor, desde los recuerdos de la infancia y ”casita” del Granero, lugar real donde nació, en la prosperidad de la siembra y la cosecha o castigada de fuertes inviernos con rayos, relámpagos, truenos y granizo en la exuberante tierra norteña, abrigando su alma a la tronera generosa del horno encendido, va narrando la naturaleza pródiga, aventuras, sueños, travesuras y juegos de la niñez al ardor de la familia y amistades. El paisaje ha quedado infinitamente impregnada en sus retinas y con inmensa devoción y emoción de un infante vuelve a relatar sucesos y aconteceres del campo y sus misterios llenos de leyenda, de los caminos andinos y cuentos populares y de la tradición oral para recrear sus personajes a la convivencia de dóciles animales como perros, cabras, corderos, vacas, caballos, venados, zorro, cuy, perdices o gusanitos hasta enfrentarse cara a cara a la serpiente y el ocasional león; con un lenguaje totalmente claro, transparente, bucólico y sencillo, el mismo del hablar diario de los pobladores de caseríos o estancias del ande, matizado de algunas palabras quechuas, tradiciones y costumbres que lozanas perviven a pesar del tiempo, la modernidad y la globalización.

Ante la gran carencia de textos de lectura orientados especialmente a la niñez y/o juventud, aparece este excelente trabajo desde los cálidos arenales costeros de Chimbote –a donde llegamos a vivir agradecidos- para servir a la educación peruana y fortalecer la identidad cultural de nuestro pueblo y como es el deseo del autor “ir subiendo cerros pareciendo acercarse a las estrellas…”. Hoy como ayer, serán los maestros reviviendo su existencia ante la falta de una política cultural de estado que oriente el verdadero designio de la niñez y juventud de nuestra patria, basada en altos principios educativos, morales y culturales. Luego de una “veda corta” o silencio desde cuando abandonamos aparentemente nuestra yunta de bueyes y arado junto a las guayungas; ahora con los pies descalzos y arremangados los pantalones, el pecho descubierto, abrazados retomamos los remos de nuestra antigua embarcación del Movimiento Cultural “Bellamar” varada en el fondeadero, volviendo hallarnos surcando el impetuoso y majestuoso mar de la vida, con las mismas redes de la esperanza y sempiternos faros del afecto. Así sea.


Puerto de Oro, noviembre 2005



En prólogo del libro: Los cuentos de mi infancia de Ernesto Cedrón León. Chimbote, 2006, por Vìctor Hugo Alvìtez.

IVÁN VÁSQUEZ SALAZAR

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

IVÁN VÁSQUEZ SALAZAR

Maestro y Poeta de extensa vena y amplio aliento

Iván Vásquez Salazar, fue iluminado por los primeros rayos solares en aquella campiña verde, fértil y ardorosa del Valle de Condebamba, provincia de Cajabamba (Cajamarca) bañada en toda su extensión por el Crisnejas, un 10 de noviembre de 1928 y donde pequeño anduvo libremente corriendo tras el canto de gorriones y saboreando apetecibles y sabrosas chalalinas. Hijo del celebrado Maestro y Poeta Arcenio Vásquez Romero, fundador de la Escuela Primaria “Minerva” de Chimbote y doña Mavila Salazar Castillo.

Estudió primaria en San Marcos, Jesús y La Encañada; secundaria en el glorioso Colegio “San Ramón” de Cajamarca, para arribar a nuestro Puerto de Oro (Chimbote) concluir aquí secundaria en el prestigioso Colegio Nacional “San Pedro”, luego licenciarse en Educación en la Universidad Nacional de La Libertad (Trujillo) y asirse desde entonces guía de educandos en la renombrada Escuela que alumbrara su señor padre en la década ’50, junto a él.; “pescador” de la intelectualidad, la cultura y el arte literario, Su profusa y amplia obra literaria en prosa y verso está inédita, salvo algunas antologías o trabajos breves.

Institucionalista, fundador del Grupo Literario “Perú” en 1966 con la presencia de su padre y los vates porteños: Enrique Cam Urquiaga, Miguel Rodríguez Paz, Pietro y Mario Luna Cosaquillo, Hugo Vargas Tello, Julio Orbegoso Ríos. Incursionó también en el canto y la música: creador de huaynos, valses, pasillos y canciones escolares. Con Pietro Luna formaron el “Dúo los Forasteros”, también ha contribuido desde el Instituto Nacional de Cultura de nuestra ciudad.

El largo trajín y el tiempo que arruma sus almanaques en la humanidad de los hombres probos, han hecho resbalar su salud; sin embargo, las generaciones porteñas hablarán por sí solas la enorme contribución al desarrollo educativo, cultural y social de un hombre ejemplar, laborioso, sencillo, amable, gentil, presto a apostar por la espiritualidad que tanto nos hace falta, trabajo difícil entregado toda su vida a cambio del respeto y recuerdo de todos quienes andamos en su alrededor y su sombra, a cambio de nada.

Que las nuevas faenas culturales, lo tengamos resplandeciente y contagiante de alegría, indomable y pujante, cual molle macizo del lado del río hasta el guarango enhiesto de los arenales calcinados del Puerto


DOS LÁGRIMAS

Dos lágrimas he visto rodar furtivamente,

quemando tus mejillas con su tibio fulgor,

que al verme las limpiaste disimuladamente

para que advirtiese que sufres un dolor.

Dos lágrimas furtivas que fueron enjugadas

porque te denunciaban!. Por que me hacían ver,

que tras de los cristales sin luz de tus miradas

había una tristeza con talle de mujer.

Dos lágrimas dolientes que en el rincón del cuarto

secaste con premura para disimular

y ocultar los pesares que el tiempo en su reparto

sabiendo que eran tuyas los vino hoy a entregar.

Dos lágrimas he visto cayendo de tus ojos!

Empero tú orgullosa me dices que no son.

No puedes ocultarlas! Sus nítidos despojos

Aunque tú me las niegues, me hablan al corazón!

Yo sé que ahora sufres, mas no es de los peores

tu mal, porque no sientes ls penas del amor.

Ay!, de ti, si el motivo de todos tus dolores

Fuese el amor que incendia con fuego abrasador!

Dices que no hay motivos para que llores?... mientes!

Y tu mentira tiene muy diáfano antifaz.

Yo sé que lo que dices no es eso lo que sientes;

Más bien es vano orgullo que ocultas en la faz.

No sabes pues ingenua que –el rostro- es cual espejo

donde se mira el alma?... Qué no es fácil negar?...

una pena, una dicha, por que su fiel reflejo

fulgura en las pupilas al reír o al llorar?...

Dos lágrimas furtivas he visto, aunque me niegues,

dos gotas que ha vertido la fuente del pesar!

Y que las ocultaste de tu manga en los pliegues

Disimuladamente cuando me viste entrar.

Dos lágrimas tan claras cual gotas de rocío

que huyeron de tus ojos como agua que va al mar;

dos transparentes perlas ocultas en el río

de tu mirar tan triste, los vi, ¡¡brillar!!, ¡brillar!

DENISSE VEGA FARFÁN

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

DENISSE VEGA FARFÁN

tierna gaviota del alba

Esta novel Poeta aparece en la arena literaria totalmente libre y libre pudo arropar sus versos con inmensa ternura y frágiles alas de gaviota del alba hasta convertirlos en profundo sentimiento de su jovial personalidad. Asistimos con ella al alumbramiento de una nueva voz de la mujer porteña con considerables posibilidades artísticas que junto a Eva Velásquez y Lucy Eustaquio, el presente año dieron a luz sus obras, posesionando sus nombres y desafío en el prolífico mundo del arte poético de la tierra de Lina María Gonzáles de Acevedo y Juan Ojeda; antes y en estos últimos tiempos lo habían hecho Patricia Colchado, Sonia Paredes, Maribel Alonso, Elena Carhuayano y Nilvia Vera, precediendo otra promoción de líridas: Aly Hermosa, Ligia Balarezo, Irene Mejía, Carmen Mimbela o Gloria Díaz Azalde y cuentista Medalith Escalante, continuando el sendero inmaculado aperturado por aquella entusiasta y prístina voz de los ’40 doña Lina María que desde el edén junto a Delina Cam Sánchez harán sonar liras, flautas y castañuelas por el feliz advenimiento y esperanzas del vuelo de nuevas gaviotas surcando el horizonte de la vida y renovada fe. Entre tanto, otras aves –escoltando embarcaciones de bodegas llenas- desde el horizonte se acercan a nuestra bahía con plumas cándidas y translúcidas como Norma Jiménez en narrativa y Silvia Romero en poesía, justo motivo para celebrar, ennoblecer y rememorar.

Denisse Vega Farfán (Trujillo, 14 de setiembre de 1986) desde muy pequeña la suave brisa marina del mar chimbotano arrulló su semblante y agigantó su alma; estudió primaria y secundaria en el Colegio Augusto Salazar Bondy de Nuevo Chimbote; ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad César Vallejo de nuestra ciudad, es aquí donde gana un concurso literario en honor al poeta universal, aquel cholo incomparable de quien seguimos las huellas de sus llanques empolvados, César Abraham.

Nuestra Gaviota del Alba da su primer gran canto y alarido de libertad en el Taller de Artes Plásticas “Palamenco” de aquellos jardines tibios arenosos hoy floridos que recorrieron las plantas de su niñez e inocencia en la Ciudad Universitaria de Bellamar, testiga de sus juegos infantiles “con el viento a la cintura” al lado de gigantes girasoles y apenas tallitos de guarango, tras las faldas de su señora madre doña Ernestina Lidia Farfán Neyra, empleada de aquella Universidad Nacional del Santa y a quien cristaliza en necesaria e indisoluble fuente de iluminación y refugio.

Serán sus inquietudes cual ola de verano dejarla llevar a manos del maestro pintor Amarildo Obeso y allí aparecen sus primeros trazos pictóricos que irán plasmándose junto a la plástica de sus delicados versos y pétalos de geranios abriendo un cauce con verdadero destino de alfarero que pronto verán la luz en la pequeña revista “Palamenco, cinceleros de artes y letras” del que ahora estamos convencidos andamos por caminos rectos, indiscutibles, indesmayables.

Inmediatamente busca el respaldo de su universidad y con dicho apoyo -como tiene que ser- da a luz Euritmia su primer libro de 26 agraciadas inspiraciones, donde el poeta-agrónomo chepenano-cajamarquino Bethoven Medina augura a esta naciente criatura: “En ‘Euritmia’ se expresa la armonía interna de la fina sensibilidad de Denisse Vega Farfán, quien con verso libre y musical, nos sacude al desarrollar asuntos intimistas, demostrando seguridad en la escritura y obsequiándonos el arte de la palabra en movimiento. La autora apunta lejos en la novísima poesía del norte del Perú”.

En esta floreciente primavera anticipada, empocemos redimidos nuestras perlas y alegrías en el perol de su resplandor y estro juvenil contagiante, admirable, perdurable, cabal. Detengámonos en una de sus innatas inspiraciones de su libro citado para pasmarnos de su belleza:

Reminding

(Recordando)

A la casa verde

de La Mar # 627

Mañana me iré

donde la arena se desviste

de tumbos salados

y el cielo ofrece su rostro

de acero y algodón

a dialogar con mis nostalgias

de mi infancia hasta los siete en La Mar

cosechando sonrisas

en la parcela guinda del patio

con Rubén

la comida de la abuela

y el retorno de mamá

en el respiro incesante

del beso en sus mejillas

de adobe y clavel

Mañana me iré

con rocío de abril en los ojos

con madera tosca en el pecho

sin verbo en la boca

Mañana me iré

y no habrá dama negra

expulsándome del tablero

ni viernes arrastrándome

a borrar mis huellas de Mansiche

jugando al trompo

con el vestido sucio

y mi cabello amarrado

por el viento a la cintura.

“Puerto de Oro”, día natal de la tierna gaviota del alba, 2005.

CIRIACO MONCADA

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

CIRIACO MONCADA:

homenaje a un lúcido y sabio orate

En cada hombre, en cada paso, en cada tiempo, Chimbote halla en el rostro del pasado, imagen contemporánea y en la suave brisa marina su verdadera tradición, su verdadera grandeza, memoria colectiva que es deber acopiar y prodigar a generaciones presentes y futuras en aras de vigorizar y salvaguardar su identidad cultural como un desafío a la globalización. Nuestro pueblo echa raíces en tiempos inmemoriales y progresivamente va despejando la bruma esclareciendo generosamente su patrimonio material e inmaterial.

Al leer un interesante artículo en La Industria de Chimbote “Reivindicación de Ciriaco Moncada” de Germán Torres Cobián, vuelve a remecer las fibras más sensibles del alma al recordar a quien fuera para muchos un orate y para otros un sabio. Alguna vez en una tertulia amical al respecto alguien preguntó quién era el verdadero orate, Moncada o nosotros, desde entonces en mi ser la reflexión está latente.

Moncada con la peculiaridad de su lenguaje, estilo y forma de vida, logra alzarse como un personaje indiscutible en una ciudad-puerto que de la noche a la mañana desespereza, despierta, camina y se ve invadida, creciendo vertiginosamente y todo basado en el desarrollo industrial pesquero y siderúrgico, atrayendo la atención no solamente de parroquianos curiosos que acuden a escuchar sus prédicas sociales y políticas o reír a carcajadas de sabias predicciones e incoherencias, sino a estudiosos de la talla de José María Arguedas, inmortalizándolo en su obra póstuma e inconclusa El zorro de arriba y el zorro de abajo (1971). “Eso que me digan loco no me interesa. Yo mismo me puse ¿recuerdan? dos letreros, uno adelante y otro atrás, que decía; loco, sonso, borracho. Hay Virgen de la Puerta, hay gallinazos, hay Moncada…”

En el parnaso literario porteño existen algunas contribuciones literarias nacidas en Chimbote que aluden la vida recóndita de Ciriaco Moncada, así como abundantes artículos en revistas y periódicos. Es meritorio anotar y claro está seguir interesando a otros investigadores, estudiosos, literatos y artistas plasmar en sus obras nuestro inagotable talento de la popularidad y tradición porteña, más aun de personas que tuvieron la oportunidad de conocer, escuchar y seguir cercanamente las andanzas del hombre a veces penitente cargado de una pesada cruz, o hablando desde un inmenso auricular telefónico directamente a palacio de gobierno para recomendar y aconsejar a gobernantes qué deberían hacer a favor de los desposeídos o de aquellos “zorros de abajo” como él.

Allí estarán como ejemplo algunas frescas páginas rubricadas con una muy breve caricia del alma de Ciriaco Moncada recordándonos su eternidad:

NOSOTROS Y EL MAR poemas pesqueros para gente brava, pero sentimental libro de poesía aparecido al finalizar la década ‘60 de José Rivero Donaire, ingeniero sanitario y escritor limeño, autor de la novela “Socotroco” quien trabajó junto a Luis Banchero Rossi en pleno boom pesquero y que Río Santa Editores del conocido sociólogo-poeta Jaime Guzmán Aranda acaba de reeditar. Uno de sus poemas titulado El voto, dice: El loco Moncada ofrece en gran forma,/que lo nombren/Director de la Reforma/regará el desierto con arena,/meterá el océano en un puñete/dará de comer huevos a las gallinas/y cruzará vacas con palomas/para que la leche venga volando/por los aires/hasta la mamadera de los comechados/… Loco Moncada, loco Moncada,/no te diferencias en nada/a muchos candidatos de la bancada,/son tan ilusos como tú,/como todos al final,/que creemos que podemos conseguir todo/a cambio de nuestro voto electoral…

En el libro Ciriaco el último profeta del inquieto joven escritor Julio Rodríguez Arellano (Huarmey, 1957 – Chimbote, 1986) desaparecido tempranamente, sabemos por ejemplo que el apellido materno de Moncada fue Martínez. La breve novela de doce capítulos prologada nada menos por nuestro célebre Óscar Colchado Lucio y aparecida en 1987, continuando la indagación de sus discursos y peroratas, hallamos en la página 21, el siguiente: “¡Loco le dijeron a Cristo y luego lo adoraron!...¡Loco le dijeron a Colón y hoy lo homenajeamos!... ¡Sí!... ¡Somos locos!... ¡Soy loco porque tengo la mente clara en un mundo lleno de transtornados!... ¡Soy loco porque vengo con una cruz, pobre, sucio y con un mensaje divino; seguro que no lo fuera si estuviera elegante y engalonado, si fuera gringo o de ojos azules!... ¡Pobre pueblo de Dios, nunca sufrirás si no cambias, si sigues ignorando los mensajes y designios de tu padre!

Brumas sobre el puerto (1990), primer libro de cuentos del escritor Julio Orbegoso Ríos, colección de doce cuentos surge uno con el título “La pesadilla de Moncada” e inicia: “El otro día –relató Moncada- soñé que como antes los niños jugábamos fútbol en las playas de la bahía. Los varones retozaban alegres cabreando la pelota y las niñas como peces corrían a zambullirse en las límpidas aguas… Pronto miré en mi pesadilla que las olas del mar después de haber sido transparentes, azules y traviesas, lentamente se iban convirtiendo en aguas negras, pestilentes, purulentas y cansadas…”

Otro libro que alude la vida de Moncada es El último galán de la noche del escritor Marco Merry Salazar Jácome en el relato titulado “El loco Moncada y el octavo día de la creación” premonitoriamente dice: “Y los millonarios cada vez más hambrientos de riqueza y de poder, en nombre del progreso destruyen la naturaleza que Dios dispuso como la morada del hombre, y están matando a los animales y destruyendo los bosques. Y vendrá el día en que ya no habrá alimentos por la contaminación del mar y de la tierra. Ya no tenemos agua limpia porque las industrias y los relaves mineros ensucian los ríos y las aguas subterráneas. Y todos nosotros, sin tener en cuenta esto, seguimos usando sin control pesticidas y combustibles, que ya han perforado en varias partes el cielo, que los entendidos llaman capa de ozono”.

El citado Germán Torres Cobián, plantea la necesidad de reivindicar a Ciriaco Moncada (1924-1994), hombre de carne y hueso a través de un monumento en el Bulevar de Chimbote; creo necesario, justo y oportuno, vive en la recordación del pueblo. Nuestra igual preocupación nos llevó a indagar dónde vivió el personaje en el tradicional Barrio El Acero, dónde fue su casa o mejor dicho su “rancho” de esteras y palos, en el mismo lugar hallamos un parque pequeño y desolado construido con muy buena fe por el ex alcalde Guzmán Aguirre Altamirano y bautizado con el nombre de su señora. Sin embargo, serán los propios vecinos quienes retiraron la placa recordatoria en clara demostración y desacuerdo con dicha denominación, claro tampoco tenían en mente colocar el nombre de su antiguo y conocido inquilino.

En sucesivas visitas realizadas al lugar con el escritor Ricardo Ayllón de paso al taller del amigo pintor Amarildo Obeso, siempre nos llamó la atención y curiosidad sentarnos a conversar con él y añejos vecinos de El Acero a propósito de la preocupación de Amarildo quien manifestaba su inconformidad por el olvido de su famoso vecino, y cuando propusimos que ese parque debería llamarse “Ciriaco Moncada” todos muestran su total acuerdo y dicen es cierto señalando el rincón donde muchos años vivió aquel incorregible “Loco”, o el “Negro”, al final, el amigo de la vecindad que un día como pelícano apareció a predicar la riqueza de nuestro puerto, amenaza y muerte del medio ambiente, volando de nuestras playas dejando su recuerdo y advertencia en cordeles y anzuelos, amplias sonrisas, pasos ligeros y hamacas balanceándose del tiempo y la vida.

Sobre el pedestal vacío que en ese parque existe queremos volver a ver su imagen delgada, frágil ataviada de utensilios pesqueros -otro Ingenioso Quijote- de ojos vivaces, largos brazos e inmensa sonrisa –cual red extendida llena de fortuna espiritual- amenazando llegar al mar de los sueños y esperanzas, cual nuevo espacio turístico, donde acudirán niños de todos los sectores y condiciones a enriquecer su alma y nosotros los viejos a enaltecer la sabiduría de aquel mortal/inmortal lúcido y sabio orate que jamás podrá desaparecer del tiempo y pasar al olvido.

“Puerto de Oro”, 30 de agosto de 2005

Nota.- el apellido Moncada del homenajeado con relación a la del autor de la nota, son simples coincidencias. Valga la aclaración.

Publicado en el Diario La Industria de Chimbote.

MANUEL ARTEAGA ROSQLES

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

MANUEL ARTEAGA ROSALES

Hombre y Maestro agradecido de la Vida

El hombre es un ser dotado de sabiduría e inteligencia, hecho que le permite decidir la entrega fiel y constante a la vocación que regirá el destino de su vida. MANUEL ARTEAGA ROSALES, desde su lar andino que le diera luz matinal en 1924, arriba en Huaylas, o viejo Hatun Huaylas “Tierra de ensueño” hoy nuevo distrito de Santo Toribio, departamento de Ancash, donde creció acompañado de profundo amor, flores silvestres, viento, lluvia, canto del río y avecillas del campo, quienes arroparon su ser para fundirlo en los crisoles del trabajo, responsabilidad, anhelo de superación, perseverancia, honestidad, dedicación, respeto, amistad, gratitud y otros valores morales y humanos que supo afrontarlos en sus distintos momentos ante la sociedad como hombre, empleado, maestro, músico, escritor y amigo.

Por eso, le será fácil adaptarse a todas las circunstancias donde anduvo desarrollarse y vivir, desempeñándose en disímiles ocupaciones hasta llegar a maestro de escuela, de aquellas escuelitas prendidas en la punta del cerro, de techos de ichu pero de inmenso cariño por la niñez estudiosa y comunidad, hasta poco a poco ir despeñándose, “cuesta abajo” buscando mayor bienestar y progreso, y que de tanto rodar –cual piedra de río- llegó a Huacatambo en el valle de Nepeña para entregar toda su experiencia, sapiencia y conocimientos por considerables años hasta jubilarse como director; luego pasó a nuestro Puerto de Oro – Chimbote donde se afincará definitivamente, continuando su contribución personal y colectiva en los campos institucionales y literarios.

Maestro admirado y apreciado por las comunidades y fundamentalmente la generación de hombres que formó y que hoy a la distancia solamente siente la satisfacción por la meritoria tarea cumplida a pesar de múltiples dificultades. Su labor docente estará conferida a tan preclara misión, regocijando la experiencia educativa y necesariamente los años mozos y juveniles junto a sus alumnos en paseos, excursiones, conociendo nuestro extenso territorio ancashino y otros; cultivando el deporte con pelota de trapo o vejiga “copocho” de algún animal; el teatro, la música acompañado siempre de su infaltable rondín, violín, mandola o mandolina -de acuerdo a la ocasión- celebrando veladas literario-musicales e inolvidables jaranas y pasionales serenatas a la luz de la luna; consolidando fuertemente lazos de fraternidad y amistad entre sus colegas y todos quienes estuvieron rodeándole.

MANUEL ARTEAGA ROSALES, era entonces un hombre decidido, empeñoso, aventurero, acomedido, conquistador. La vida para él debía transcurrir por el cauce de la máxima expresión vivencial, no podía desperdiciársela, el día siguiente será distinto y con mayor optimismo habrá que enfrentarlo, cara a cara; he ahí la importancia y necesidad de vivirla, intensamente, del mismo modo ejemplarmente.

Hombre desprendido, sencillo que añora el terruño entrañablemente, la familia, los amigos y discípulos; todos estos sentimientos lo inclinarán por el arte literario, recogiendo su experiencia y madurez. Inició haciendo versos para niños, a la bendita tierra con sus colinas y campiñas hondamente verdes bajo aquel Alpamayo centinela carmín catalogado como el nevado más hermoso del mundo; el serpentear del Santa donde se han de encontrar silbando para saludarse jubilosos; aquellos caminos orlados de retamas y retorcidos cercos de penca de largos magueyes en flor que luego sus pukanas atizarán el fuego para el mote y habas tostadas a bolsillos llenos; testigos de aventuras y presagios, volviendo las andanzas a recordar la amada y cantarle efusivamente.

Como escritor ha desarrollado una valiosa labor, sus obras aquí resumidas, dan testimonio de un largo trance por las letras comprometidas con los caros anhelos de mostrar la vena poética, narrativa e histórica: evocatriz, bucólica, romántica, telúrica y mística. En esta larga lista de libros de poesía, cuentos y relatos, novelas, monografías y hasta revistas; no nos detendremos, usted amigo lector catalogue lo ampliamente andado en este sendero por el citado autor; y, a pesar de considerarlos él mismo como inéditas -por la indiferencia y desamor-, a excepción de una de sus últimas Semblanzas de mi tierra- muchas de ellas conocemos y valoramos el esfuerzo que supo desplegarles para deleitarnos amenas, lozanas y oportunas.

A estas alturas de la vida y con una veintena de libros de su autoría, cree todo haber transcurrido, cual agua corriente bajo arcos de puentes calicanto, ofreciéndonos Confesiones donde anota: “es el complemento autobiográfico de otros libros como Escalones, Rocíos de otoño y Cuarenta años después”; allí se detiene para mirarse en sus espejos y reflejos del cielo, entonces ha de decirse: ¿Tan poco he contribuido con mis semejantes, mi tierra, mi familia y la humanidad? Pregunta muy difícil que pocos nos hacemos y solos encontramos respuestas, mayormente reflexivas. Muchas veces mostrando únicamente lo bueno ¿y lo malo? quién ha de calificarlo, ¿no será nosotros mismos para poder así pregonar con el ejemplo y la franqueza? Este es el caso de MANUEL ARTEAGA ROSALES Hombre y Maestro agradecido de la vida que a través del presente libro, cuenta su existencia y obra, postrándose ante el ser supremo, el hombre, la sociedad y futuras generaciones lo califiquen en su verdadera dimensión. Entonces pareciera escuchar su hablar andino mezclándolo con el quechua materna diciéndonos: “Esta es mi vida, esta es mi obra, indudablemente no he podido cumplir todos mis anhelos, ilusiones y desvelos; no obstante aquí estoy transparente ante ustedes”.

Pues los jueces de la tierra habrán de considerar la inmensa contribución de un hombre humilde. maestro ejemplar, padre abnegado, amigo imperecedero, y ellos serán quienes digan su palabra y coloquen la nota final; estando seguros será preponderante, sobresaliente. Su familia, discípulos, amigos y todos quienes conocemos de cerca al patriarca, también le responderemos cariñosamente: ¡Gracias Maestro por sembrar en el surco portentoso la semilla milagrosa que fructificará toda la existencia! Sin embargo, Maestro, será siempre grato regarla con abundantes y permanentes lecciones y cercana amistad. Igualmente ¡La lluvia del tiempo y olor a frescos campos postreros arados los 19 de diciembre perpetúan anegando esperanza, fe y sempiterna gratitud, entre tanto, tras de nuestras casas de blanco encalichadas, fogones encendidos continúan levantando sobre queñuales, alisos y eucaliptos su humo caminante, fervoroso cual banderas de paz y eterna devoción!

Chimbote, “Puerto de Oro”, Octubre 2005

Publicado en el Semanario El Regional. Año 1, N° 07. Chimbote, 20 de noviembre 2005. Y leído en la ceremonia de presentación de sus libros en el auditorio del Hospital III EsSalud-Chimbote.

BIBLIOTECA ANCASHINA

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

BIBLIOTECA ANCASHINA

Bandera de esperanza y camino de resurrección

a: Francisco Gonzáles,

Cristóbal Bustos Chávez

y Víctor Unyén Velezmoro

Cuando la esperanza retornó sus pasos al mar y playas de nuestro ser resucitando todos los pliegues y pisos altitudinales de esta vasta región ancashina, donde las manos de los nevados, felices acarician el cielo azul, flameando nubes blancas cual banderas o plumas de paz, llegó la BIBLIOTECA ANCASHINA, colección de 20 libros en diversos géneros literarios, a exponerse en la I Feria del Libro “Redes y Trillas” inaugurada el 15 de junio en el auditorio municipal; basada en una amplia visión integradora de la diversidad cultural y larga tradición del arte literario de mucha gente e ilustres hijos sembradores de la semilla prodigiosa, latente, enraizada cual queñual, palmera o guarango; floreciente siempreviva, cantuta, achupalla, retama, clavel, geranio o flor de arena, adentrada en la búsqueda y fortalecimiento de la identidad. Anhelo Inalcanzable y bendito sueño, traviesa ola, viento de nuestros callejones y despeñaderos; luna asombrada, estrella fulgurante, río creciente; todos orientando su cauce a mentes y corazones sensibles de afecto y vocación de transmitir la memoria de los pueblos, eternizarla y entregarla fresca, humeante a las futuras generaciones ávidas de amor telúrico.

Émulo continuador de LIBROS PARA ANCASH que en 1958 sus 5 pequeños-grandes tomos o antologías: Ancash: leyendas, fábulas y canciones; Ancash: tradiciones y cuentos; Ancash histórico; Unas manos violentas de C. E. Zavaleta y Cuentos Peruanos Contemporáneos; recorrieron todas las venas y pueblos del territorio del Mariscal Toribio de Luzuriaga, Santiago Antúnez de Mayolo, Pedro Pablo Atusparia, Luis Pardo, Teresa Gonzáles de Fanning, Pastorita Huarasina, Marcos Yauri Montero o Juan Ojeda; bajo la férula del prestigioso diplomático y reconocido novelista caracino Carlos Eduardo Zavaleta.

La nueva, acariciada y bella Biblioteca Ancashina, pulcramente editada, reúne los siguientes títulos:

RELATOS: Avenida indiferente, Camino a los extramuros, Mañana a esta hora, El gusto que tengo, Baladas del ornitorrinco, Taller de bagatelas, El zarco y otros cuentos, El bautizo de los pescados, El arriero, y Algunas mentiras y otros cuentos; de: Augusto Rubio (Chimbote, 1973), Ítalo Morales (Chimbote, 1974), Olger Melgarejo (Aija, 1949), Rómulo Pajuelo (Carás, 1944), Ricardo Ayllón, (Chimbote, 1969), Román Obregón (Carás, 1935), Dante Lecca (Chimbote, 1957), Gustavo Tapia (Chimbote, 1970), Guido Vidal (Piscobamba, 1924) y Daniel Gonzáles (Huarás, 1976), respectivamente.

ANTOLOGÍAS o muestras literarias: Casitas de cartón: cuentos infantiles y Luna de juguete: poesía infantil; además: El ojo de voyeur: cuentos inmorales, Un río que no cesa: poesía amorosa y Tiempo de pesca: antología narrativa de Isla Blanca.

POESÍA: Sinfonía azul para tus labios, de Óscar Colchado Lucio (Huallanca, 1947).

NOVELA: La esquina de Torre Tagle y El regreso del paraíso, de Carlos Eduardo Zavaleta (Carás, 1928) y Marcos Yauri Montero (Huarás, 1930), respectivamente.

TRADICIÓN: Tradiciones en salsa roja y otros textos, del renombrado Celso Víctor Torres Figueroa (Carás, 1859-1918), y

TEATRO: Teatro escolar, de Áureo Sotelo Huerta (Aija, ¿)

Es además destacable la contribución de nuestros pintores regionales –y por ello doblemente importante y unificación artística- en ilustraciones de portadas y contraportadas; los huarasinos: Rogger Oncoy, Aquiles Rondán y Freed Acosta; los chimbotanos: Jaime Vásquez, Alfredo Alcalde y Jack Silva; los amigos: Stalin Alva, José Luis Delgado, Oswaldo Higuchi, y hasta consagrados Gustav Klim y Van Gogh.

Entonces nuevamente nos preguntarnos ¿y quiénes son estos nuevos quijotes aparecidos un día en plena avenida Pardo dentro de una carpa mostrando la belleza multicolor en tapas brillantes plastificadas de libros de nuestros autores? Allí estaba el poeta y motorista de la cultura porteña Ricardo Ayllón, encargado del diseño de la colección y cuidado de la edición –como no podía ser de otra manera- acomodando los títulos uno a uno en compañía de un jovencito de nombre artístico Stalin Alva-Viale, claro y cuando nos presentaron era el mismo pintor y parte del equipo responsable de Ediciones ALTAZOR fundada por el inquieto y reconocido poeta-empresario ayacuchano Willy del Pozo, gestor de esta nueva y condescendiente travesía.

Sin embargo, en este ínterin o largo período de tiempo, el heroísmo de escritores, poetas, periodistas, novelistas, tradicionistas, dramaturgos y otros eruditos; obsequiaron su intelecto a través de una buena cantidad de obras literarias e importante bibliografía que enriquece el corpus y parnaso cultural de Ancash, productos que alimentan el alma y conocimiento de la inmensa tradición ancashina. Otros ejemplos como la formación incipiente de escasas editoriales privadas y con gran esfuerzo, hicieron ver la luz de muchas inquietudes, mereciendo reconocimiento Río Santa Editores dirigido por el poeta Jaime Guzmán en Chimbote quien impulsó el quehacer cultural.

También debemos agradecer a muchos hombres, mujeres y seguramente pocas instituciones que desde sus revistas, libros, periódicos y/o apoyo espiritual, mantuvieron encendida la antorcha cultural y no renunciaron jamás a pesar de las vicisitudes y total abandono del estado, empresa privada y hasta la sociedad; allí estarán como ejemplos inmortales: Francisco Gonzáles, maestro y director del Instituto Nacional de Cultura, en Huarás hizo posible la revista QUEYMI con más de 60 ediciones, CUADERNOS DE DIFUSIÓN y otras publicaciones análogas y, a nivel personal, autor de varios libros de cuentos, poesía, historia y especialmente la vigente ASTERISCO Revista de Actualidad y Cultura, bajo su dirección y edición. Igualmente, la vocación y entrega íntegra del maestro carhuasino Cristóbal Bustos Chávez que este mes precisamente celebra Bodas de Oro, 50 años o medio siglo de CHAVÍN ACTUAL Vocero y Tribuna de los Pueblos de la Región Ancash, fundado el 28 de julio de 1955. A estos maestros y héroes verdaderos, reverentes hoy, postrados ante ellos, no nos queda sino reconocer su inacabable contribución a nuestra cultura local y nacional, el compromiso fiel de continuar su lucha tesonera y suavizar nuestras manos para colocar en sus sienes, verdaderas coronas de respeto, agradecimiento y orgullo regional ¡Gracias Maestros, siempre!

Chimbote, celebraba esos días su fiesta patronal en honor a San Pedrito patrón de los pescadores. La feria de libros pasaba desapercibida a pesar de costar solamente 3 nuevos soles cada uno ó 2 por 5, demostrando una vez más, por qué somos un país sin lectores o ubicarnos en los últimos lugares de lectura en América Latina. Los juegos mecánicos, patinajes sobre hielo, anticuchos y salchipapas que atrevidamente invaden todos los años las calles, avenida principal y plaza de armas, convocaron más el apetito de los parroquianos, antes que el conocimiento y deleite de uno de nuestros libros y autores. Si bien es cierto, escaseó el público para productos culturales, es alentador el nacimiento, avance y contribución de escritores jóvenes quienes junto a nuestras renombradas lumbreras, acicalan y engrandecen el conocimiento humano, más aún en tiempos de carrera irreversible de la internet y globalización. Una muestra es la alegría más grande, cuando un joven compraba algunos libros (4 x 10 soles) y al preguntarle en qué universidad estudiaba, respondió risueño: “solamente soy un humilde vigilante amante de la lectura”. La mejor respuesta para una Feria de Libros que cerraba sus alas de pelícano en un olvidado Puerto de Oro para volar al reencuentro de cóndores en Huarás, la última noche del 1 de julio.

Todos conocemos las carencias e indiferencia de las instituciones responsables de promover la cultura en general y autoridades insensibles correspondientes –salvo aquellas que puedan contarse con los dedos de la mano-, empero, las leyes y normas vigentes solamente refrendarán grandes cantidades de papeles y/o esperarán eternamente sus reglamentos engorrosos y burocráticos. El sector editorial en el Perú tiene muchísimas posibilidades de desarrollo y convertirse en importante gestor de la industria editorial, aliciente de la promoción artística y contribución a la economía nacional, solamente aguardan el respeto y respaldo necesarios.

Puerto de Oro, 2 de julio 2005

PREGONERA DE CHIMBOTE

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

PREGONERA DE CHIMBOTE:

dulce nombre en la memoria

Hace un año, un día como hoy no parecía ser esa movida, alegre y céntrica Bolognesi, avenida preferida por la morena Pregonera de Chimbote. La brisa marina que inundaba con su sombra no impregnaba mi rostro fiero. Meditabundo he pasado extrañando el ajetreo y bullicio de la gente y hasta el sistema bancario parecía paralizado. Sentados en unas bancas frente al vacío Policlínico de Pescadores, la pena y lamento de antiguos lobos de mar han despertado mi desasosiego al comentar la procesión de ese día inolvidable cuando un mar de gente, con flores frescas, ríos de lágrimas, incontenibles aplausos, vivas y banda de músicos, daban el último adiós y paseo en hombros a quien fuera la única y quizá última pregonera del puerto de Chimbote.

Y es que ese día también nos vimos con Amarildo, aquel destacado pintor porteño y presidente del grupo de artistas plásticos “Trazo” con quienes he alcanzado buena amistad estos últimos tiempos, en la ciudad universitaria de Bellamar donde somos peones del área de proyección social, comentando que Santiago Machado, otro grato pintor e integrante de su agrupación, le había hecho saber la ingrata noticia sobre su popular vecina, señora DOLORES GUTIÉRREZ COLCHADO, conocida en la ciudad como “Morena de las cocadas” por su peculiar manera de propagandizar sus sabrosos dulces hechos de coco y azúcar blanca, de allí el nombre de cocadas, fabricadas seguramente con inmenso cariño para su selecta clientela chimbotana. Y es cuando me pesó el alma no haber tenido ocasión de entrevistarla, fotografiarla y grabar su aguda y amplia voz en sus pregones interminables con enternecedora armonía desgajando todos los pentagramas y claves de sol. Los diarios y noticieros locales han inundado sus prieras páginas con la infausta noticia y homenajes haciendo llorar multitudes de viejos vecinos, familiares y amigos.

Su fortaleza de mujer joven, morena perspicaz, de grandiosos pulmones y corazón, caracteres suficientes le prodigaban encender con su canto: “Cocaaadaaass…” “Cocaaadaaass…” “aaadaaass…” al ritmo de su paso por calles asfaltadas y polvorientas; entonces negocios, oficinas, bancos, mercados, jirones enteros, el mar chimbotano y hasta el vetusto estadio Gómez Arellano cada vez que llenaba sus instalaciones con equipos de toda laya y tamaño.

Ahora ya no está con nosotros y es que -como siempre- nuestra ingratitud, en vida no reconocimos su esfuerzo, dotes y calidad humana de esta noble mujer hacendosa y valioso personaje. La última noche de su misa de año, volví a verla reluciente y jovial, con incomparable alegría de sus años mozos, un encendido vestido rojo entallado en conjunción a su belleza morena y en alto su fuente de cocadas en una gran fotografía portada por sus hijos y un reportaje televisivo inmortal con su clásico pregón volviendo a anegar el mar y nuestros corazones, nuestra conciencia y la vida.

Sé que era natural de Zaña, distrito de Chiclayo, un pueblo de gente morena, amical y laboriosa, en el departamento de Lambayeque. Aquella gente cordial que conocí siendo muy niño, cuando a mi tierra natal: San Miguel de Pallaques (Cajamarca), llegaban para todas las fiestas, desde abuelos, padres, hermanos, hijos, toda una parentela con quienes departimos devoción al Arcángel San Miguel “Pisadiablo”, la Virgen del Arco y San Juan Bautista; el deporte, corridas de toros, bailes sociales y hasta ciertos romances con aquellas negritas hermosas de gráciles cuerpos esculturales; instalándose rápidamente con sus toldos, carpas, matepesos y tazones blancos llenos de dulzura, para ofrecernos sus siempre apetitosos confites de azúcar, cajetas de membrillo y manjar, higos rellenos, acuñas y otros dulces que no empalagarán jamás la vida, el tiempo y la amistad. De aquellas familias Gamarra, Caján, etc. ha de descender nuestra pregonera por sus mismas características de ternura y generosidad para dulcificar el paladar y el sentimiento. Y así los sigo hallando en mis caminos y recuerdos, en Chimbote y todas las ciudades del norte del Perú, haciendo probar y ofreciendo su sabrosa y reconocida mercancía.

Don Ricardo Palma, recoge en sus célebres Tradiciones peruanas parte de todas estas manifestaciones que supongo fueron llegando de tiempos idos, la esclavitud y otros lares para empadronarse definitivamente en nuestro territorio, asociarse y darnos esa identidad que aparece y desaparece en el tiempo y el espacio.

La maestra universitaria y escritora Nori Rojos Morote, compiló con su voz dos cassetts de pregones limeños de antaño: la lechera, la tamalera, la picaronera, etc, etc. Nosotros guardaremos en la memoria a nuestra infatigable “Morena de las cocadas” para seguir yaciéndonos en el mar y las ilusiones hasta hallar en los corales la historia y tradición de nuestro pueblo y mantenerla incólume.

Pregonera de Chimbote, viviràs por siempre en nuestro recuerdo endulzando la vida y el tiempo.

“Puerto de Oro”, 25 de abril 2005

Publicado en el Diario “La Razón” de Chimbote

MARIO QUISPE TORRES

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

MARIO QUISPE TORRES

Sembrador de palabras con manos de minero

Chimbote, ciudad – puerto cosmopolita identificado con el desarrollo industrial y pesquero, acoge en su seno multitudes de todos los confines de la patria y el extranjero, atraídos y dispuestas a afrontar con su inteligencia y tesón un enorme desafío. En los crisoles del mar, los sueños y esperanzas han de fundirse el amor e identificación por esta noble tierra que desde entonces ha de ser también de cada uno de nosotros. Hoy, es un pueblo importante estratégicamente ubicado, dispuesto a continuar fortaleciendo su adelanto y progreso.

Antes de finalizar la década de los ’60 estuvo por estos dorados arenales José María Arguedas, natural de Andahuaylas (1911-1969) y uno de los más grandes antropólogos y estudiosos de nuestro país, atraído precisamente por esas inquietudes de investigación sobre movimientos migratorios en el Perú, aquella ciudad que había crecido de la noche a la mañana, estudio antropológico inicial que devendría en la novela frustrada e inconclusa Los zorros de arriba y los zorros de abajo, publicada póstumamente. Muchos hombres, mucha gente, muchos músculos e inteligencia dieron el rostro caracterizado de una ciudad de “todas las sangres” afincados definitivamente y sembrando semillas pródigas.

En el transcurrir del tiempo fueron reapareciendo con propia luz, importantes personajes destacando en todos los campos del conocimiento humano y todas las manifestaciones del arte. Solamente y como ejemplo mencionaré a don Rogelio Peralta Vásquez (Parinacochas-Ayacucho, 1915 – 1999) químico farmacéutico de profesión y escritor de afición y quien sirvió y vivió en nuestro puerto más de cuatro décadas de su existencia y obsequiara a las letras porteñas dos interesantes libros de cuentos titulados Huerequeque y Anchoveta de oro, donde aparecen diferentes escenarios que la vida y experiencia del hombre e inundados de misterio y nostalgia los lleva a las letras de molde, haciéndonos conocer realidades del norte, centro o sur del país y la infaltable presencia del ande y poblador peruano.

Desde Lima, sacando la cara por Tayacaja su paisano Carlos Zúñiga Segura de reconocimiento nacional, alienta el panorama literario a través de antologías y varios libros de poesía de su autoría. El prestigioso novelista Zein Zorrilla, autor de: Camino al purgatorio Solamente como ejemplo de la gente que sin fronteras alimenta el arte y la cultura peruana.

Aquí viene esta importante relación y contribución. Don Mario Quispe Torres (1922) autor que nos convoca, nació en Paucarbambilla, hoy llamado El Carmen, provincia de Tayacaja, departamento de Huancavelica; hijo de padres naturales del lugar. Él, desde la infancia ha de sentir en lo más profundo del alma la belleza natural y riqueza de su lar, fortuna que lo acompañará en todo el transcurrir de su existencia y que algún momento habría que darle un tiempo para contarlo a las nuevas generaciones su viva experiencia y emoción, tan abiertamente como sus manos generosas de minero y límpido corazón cual cielo azul de nuestro ande bendito y sagrado.

Don Mario, conocedor también del idioma nativo, se inició en las minas de Castrovirreyna por la década del ’40, luego en la mina “La Florida” de la familia Arriaga en Huamachuco, La Libertad. Luego, pasó a laborar en la Negociación Azucarera Nepeña S.A. entre 1958 y 1983, desempeñando varios servicios: almacenero general, kardista, en libro de importaciones, insumos, piezad de maquinaria, entre otros, Vivió allí en San Jacinto, distrito de Nepeña, provincia Del Santa, departamento de Ancash, apenas media hora de Chimbote, para luego pasar ser vecino de nuestro Puerto desde el año 2000 como residente y amigo en Nuevo Chimbote.

La tranquilidad de su hogar, el tiempo transcurrido en el trabajo, jubilado, inició a escribir lleno de emoción, con lugares y parajes que él los lleva prestos en la retina de sus ojos; tradiciones, costumbres y personajes especialmente de su lugar de origen que nos lo ofrece con el ánimo de trasladarnos a otro tiempo –su tiempo- y que solamente quedarán guardados en las páginas de sus obras cuando sean éditas como Mamaignacia, Taripacuy (ambas con pretensiones de novelas), un breve historial del sindicato de empleados de la azucarera San Jacinto y hasta una autobiografía, dan cuenta de parte de sus obras inéditas que merecen y claman todo nuestro apoyo para ver la luz de sus sueños y quienes vengan después conozcan y se reconozcan en su pasado histórico sin deformaciones antojadizas que perturban la verdadera identidad cultural:

Aquí desfilan entretenidos historias de un pueblo que engrandece su espíritu en el alma y sentimiento de sus hijos, don Mario Quispe Torres, un hombre de trabajo, honesto, padre de cinco hijos, sembrador de un lenguaje sencillo con manos de minero, ameno y entretenido desde los calcinados arenales del sur chimbotano alimenta el espíritu andino con su sangre transparente a borbotones desde las vertientes del Mantaro hasta el mar impetuoso de espera y sosiego.

¡ Paucarbambilla tiene la palabra y el honor !

Chimbote - “Puerto de Oro”, Junio 2004

SUBPREFECTO DEL SANTA

Víctor Hugo Alvitez Moncada / Pisadiablo


Abogado, poeta y periodista

CONOZCA AL SEÑOR SUBPREFECTO

DE LA PROVINCIA DEL SANTA

¿Quién es el SEÑOR Subprefecto de la Provincia Del Santa?. Así Señor con mayúsculas para aquel sector que aún no conoce la personalidad y valor de nuestra Primera Autoridad Política y para otros que tratan de desconocerlo o ignorarlo.

El actual Subprefecto de la Provincia Del Santa, responde al nombre de HUGO VARGAS TELLO, distinguido abogado, fino y reconocido poeta, escritor y periodista. Muy poco se ha escrito sobre él, su obra trasunta los dinteles amplios del avance y desarrollo cultural. Nació en Chepén (La Libertad) en 1942, de raigambre cajamarquina, afincado largamente en este “Puerto de Oro” al que entraña profundamente. Parte de su ser y vida pertenece a Chimbote. Eternamente. Esta ciudad adoptiva y de corazón, conoce sus ideales e incansables andares desde 1966, identificado plenamente con el quehacer social y cultural. Fue director de la Escuela Particular “Francisco Bolognesi” galardonada entonces con el “Estandarte del Saber” premio promovido por vez primera en el Perú por el añejo Radio “Progreso” de nuestra localidad.

Como periodista realizó calificados reportajes a los inmortales escritores: Ciro Alegría, Nicomedes Santa Cruz, Jorge Icaza (ecuatoriano) y muchos más. Su batallar a favor de la cultura porteña, guardan importantes artículos revistas y periódicos como el Diario de Chimbote, La Industria, etc.

Literariamente hablando, valiosísimo bastión cultivador de la poesía y la prosa, como de él se diría “ambos géneros trasuntan su profundo amor por la clase desamparada y su franca repulsión a los innumerables abusos que se cometen con los humildes”.

Autor de Antología poética (1968) y Crepúsculo de los insectos (1971); otras inéditas: El mito de la integración latinoamericana (ensayo) y la novela Hogueras de sangre

Integrante del más antiguo Grupo Literario de Chimbote, como es el “Perú” fundado en 1966 y aún presente en estos últimos tiempos de crisis económica y escasez de valores humanos; aparece en la Antología de sus poetas (1968), junto a aquellos inolvidables Quijotes: Arsenio Vásquez Romero, Iván Vásquez Salazar, Mario Luna Coraquillo, Julio Orbegoso Ríos, Pietro Luna Coraquillo, José Guevara y Antonio Baila Gemín. Además de los declamadores del grupo: Violeta Orbegoso Ríos y Ray Echandía del Castillo, bajo la tutela de su primer Director don Julián Corvacho Espinoza. O en interminables recitales, charlas, en los Sindicatos de Pescadores, Siderúrgicos, radio emisoras, colegios, barrios, clubes, etc. de aquella época.

Es además forjador y timonel de otras instituciones culturales, hoy desaparecidas en el tiempo, como “La Casa de la Cultura” e “Instituto Cultural Chimbote”, germinadas ambas en 1965 y 1976, respectivamente, por el extinto e infatigable abogado y escritor como él, recordado Miguel Rodríguez Paz.

Lo hemos visto terco e indesmayable como asesor legal, siempre ad-honorem del Instituto Nacional de Cultura de nuestra provincia. Mereció en 1992 un premio en calidad de finalista en el Concurso de Cuento organizado por el Departamento de Investigación Latinoamericana de la Universidad de Barcelona – España.

Ha permanecido siempre atento al desarrollo cultural del Puerto, incentivando las nuevas publicaciones y valores literarios y artísticos; apoyó muy cercanamente a varias agrupaciones de música folclórica gestadas en Chimbote y fue uno de los principales integrantes de la Casa de la Amistad Peruano-Cubano “José Martí”.

Como hombre de Derecho, la transparencia de sus actos –cual manantial o laguna azul de nuestros andes- lo califican como un profesional de altos quilates: humilde, honesto y probo –escasos estos tiempos- méritos suficientes que le permitieron ocupar una vocalía en la Sala Mixta Descentralizada de la Corte Superior de Justicia de la Provincia del Santa, a la que renunció tempranamente. Presidente de la Asociación de Abogados de las Provincias del Santa y Casma y Primer Decano del Colegio de Abogados de Chimbote y estas provincias litorales de Ancash.

Surge así a la luz inmaculada, con mirada franca, aquel blanquiñosito, bajo de estatura, gran amigo del pueblo, la cultura y defensor indesmayable de la Justicia, para ser designado como Subprefecto de la Provincia del Santa, en momentos que nuestra Patria va saliendo progresivamente del oscurantismo que una década nos postró en el abuso y la ignominia del poder.

Esta es la alta figura y personalidad de nuestro actual y flamante Señor Subprefecto de la Provincia del Santa, prototipo de autoridad que todas las provincias deberían tener, con méritos suficientes y sobrados para obsequiar a tanta gente perversa e interesada que al ver, sentir y notar su presencia del hombre culto y justo, pensaron desconocerlo e insultarlo queriendo tratarlo incluso de “ignorante” (como cada cual piensa de acuerdo a su condición) esta vez, se equivocaron con el Señor Subprefecto de nuestra provincia, apuntaron mal sus dardos corroídos de egoísmo y envidia hacia la figura egregia y noble del Dr. Hugo Vargas Tello.

Por todo ello, es necesario conocer en su verdadera dimensión la estatura de nuestras autoridades; creyendo ser un deber de los ciudadanos libres, admirar, apoyar, seguir su ejemplo y defender su honestidad y pulcritud, autoridad seleccionada para honra de Chimbote. Al final, el pueblo engrandecido bajo la sombra prodigiosa de alguno de nuestros añosos algarrobos y huarangos o espigada, alta y hermosa palmera, guiarán firmemente nuestros pasos, rumbo al futuro y progreso del país; y no encubriendo sus malos actos y mañas como lo acaecido esta última década. Ante tales hechos vergonzantes y aberrantes dejémoslos que los fujimontesinistas sigan rasgando sus vestiduras al quedarse desamparados y llorando sus desventuras por la desgracia de sus malos y sinvergüenzas padrastros.

Admire Ud. –no se quede con la miel en los labios- del verdadero rostro, espíritu, estro y pluma del hombre verdadero, humanista, sabio y creador, humano; poeta de carne y hueso, a través de uno de sus poemas del libro: Crepúsculos de los insectos.

VIENTO DESBOCADO

Te conocen todas las horas

de mis días

y mis manos hacedoras

de nostalgias.

Te conocen

los húmedos domingos que se quejan

en el silencio

indomable de mi pecho.

Te conocen

esos niños que sonríen

en la esquina de mis penas

y esas puertas

que se abren

a la señorial avenida

de tus labios.

Te conoce

el viento desbocado

que dialoga en tus secretos

y el ruido matutino

que trae al panadero.

Todos te conocen.

Desde la sombra enemiga

de la luna

hasta el susto

que se asusta de las venas.

Hoy yo no te conozco

porque he muerto en tu partida

y tú has muerto en mi espera

que se ahoga.

Ya no te conozco.

Chimbote, 17 de mayo del 2001

ALEXANDER von HUMBOLDT

Víctor Hugo Alvitez Moncada / Pisadiablo

ALEXANDER von HUMBOLDT

Doscientos años de su visita a Chimbote (*)

Alexander von Humboldt. Naturalista y explorador alemán reconocido por sus valiosas contribuciones al estudio de la geofísica, meteorología y oceanografía, pasó por Chimbote y toda la costa ancashina -rumbo a Lima- el día 12 de octubre de 1802, quedando vislumbrado con la belleza de nuestro Puerto. De ese acontecimiento hace exactamente doscientos años, dos siglos de silencio y que hoy rememoramos la egregia figura del visionario y científico alemán; aunque a la fecha, tan insigne personaje para nuestra historia y cultura siga desconociéndose su vida y obra a favor del Perú y Latinoamérica, especialmente. Gracias a estudios realizados por dos grandes hombres, científicos identificados con Alexander von Humboldt: Estuardo Núñez y Georg Petersen, este último fallecido en 1985, quienes publicaron primero el libro: El Perúen la obra de Alexander von Humboldt a finales de la década 60, el mismo que ha merecido el presente año una lujosa reedición ampliada con el título Alexander von Humboldt en el Perú. Diario de viaje y otros escritos el que acrisolamos en nuestras manos, publicado para celebrar los 200 años del naturalista en el Perú, gracias al Fondo Editorial del Banco Central de Reserva del Perú, Goethe Institut Inter. Nationes-Lima y Embajada de la República Federal de Alemania, creo necesario difundir su obra para conocimiento de todos y especialmente de la niñez y juventud chimbotana y peruana, ejemplo de admiración imperecedera a continuar, con la absolución y antelada anuencia de sus grandes autores y editores.

Alexander von Humboldt, nació en Berlín el 15 de septiembre de 1769; estudió con varios profesores particulares y en varias universidades, así como en la Academia de Minería de Freiberg. Aunque es conocido como naturalista, diplomático, astrónomo, mineralogista y anatomista, su fama se debe también a sus expediciones por buena parte de Latinoamérica. En 1799 salió de España, y tras una breve escala en las islas Canarias, desembarcó finalmente en Cumaná (Venezuela). Humboldt exploró todo el río Orinoco y la mayor parte del río Amazonas. Viajó también por Cuba, la cuenca del río Magdalena, en Colombia, y las montañas de los Andes del Ecuador, donde ascendió al volcán Chimborazo, a una altitud de más de 5.800 m. Estudió las corrientes del océano, las temperaturas relativas según la altitud y la intensidad magnética con relación al ecuador, así como los minerales, vegetales y la vida animal de la zona. Asimismo, se relacionó con naturalistas de los distintos países que visitó, a quienes apoyó en sus investigaciones.

Humboldt anduvo el Perú entre el 1 de agosto y 25 de diciembre de 1802, en corto período de 146 días, recorriendo en ese lapso aproximadamente 1 200 Kms., acompañado de sus colaboradores, el botánico francés Aimé Bompland y un amigo de Quito, joven Carlos Montufar. De Loja, a lomo de mula ingresó por Lucarque y Ayabaca continuando a Chulucanas, Huancabamba y San Felipe. Era propósito del científico acercarse a Jaén y luego al Marañón a la altura de Tomependa, situada en la confluencia con el Chinchipe, donde permaneció una semana. Inició el regreso hacia la zona andina por Cajamarca descendiendo luego hacia la vertiente occidental por Magdalena y Contumazá. Desde lo alto de Huangamarca tuvo Humboldt, a 100 Kms. de distancia, la primera y espléndida visión del “Mar del Sur”, que todavía no había tenido ante sus ojos, no obstante haber atravesado los actuales territorios de Colombia y Ecuador. Continuó por el valle de Chicama, Cascas y Chala, alcanzando Trujillo el 23 de septiembre, donde tuvo la oportunidad de visitar sitios extraordinarios y pueblos cercanos con prósperos cultivos. A través de interminables arenales, transportado por literas, montadas sobre mulas, usual de la época, continuó su ruta rumbo a Lima, el 7 de octubre.

“En todo el camino de Trujillo a Santa y de allí a Chimbote a Casma, hemos visto monumentos de la gran civilización en la cual vivían los súbditos del rey Chimún-Cauchu. Eran tan sabios en la conducción de las aguas, tan industriosos en la agricultura como los súbditos de los Incas. Los vestigios de los acueductos de 5 ó 6 leguas de largo, colocadas sobre masas de murallas de 5 ó 6 pies de alto, fortificados por un dique de tierra que reúne las aguas de la cordillera y las lleva hasta el borde del mar, son tan comunes sobre esta costa (hoy día desértica) del Perú, que yo no los cito más para ni caer en repeticiones. Hoy día se recorren 10, a menudo 16 a 20 leguas sin encontrar una sola casa o un alma que habite estas tierras; los acueductos de los antiguos peruanos atestiguan que en los siglos 15 y 16, por lo menos antes de la masacre realizada por los Incas en el valle de Santa, se encontraban pueblos de indios cada dos leguas por lo menos. ¡Y, sin embargo hay personas aquí que niegan que el antiguo Perú pudo tener 7 u 8 millones de habitantes! La costa arenosa no tiene hoy 4 ó 5 personas por legua cuadrada y los vestigios de la agricultura antigua revelan que antes hubo 7 ú 8 veces más gente.

A 1½ leguas al sur de Santa se encuentra el famoso puerto de Chimbote que Malaspina suele calificar como Puerto del Ferrol, es el puerto más bello que existe desde el Cabo de Hornos a Guayaquil, un puerto parecido al de Tolón (Francia) y que puede recibir todas las escuadras del universo. Tiene 3 leguas de largo por ½ de ancho. Es una ensenada cerrada por lenguas de tierra que avanzan hacia el mar e islotes rocosos que por su dirección prueban que antiguamente formaban parte de esas lenguas. El puerto tiene dos grandes entradas a 18 brazas. El fondo es de 7 ú 8 brazas. Lo que asegura todavía más este puerto, sobre todo si se quiere fortificarlo, es que el intersticio que queda entre la mayor parte de las islas es de bajos fondos por los cuales ninguna embarcación puede pasar. Al sudeste las islas se unen por medio de bancos de arena que la bajamar descubre. Este puerto, lamentablemente carente de agua y habitado hoy en día por algunos pescadores, atrajo la atención de Chimún por lo agradable del sitio y la abundancia de loa pesca en el golfo. Se había construido un acueducto desde la cordillera a más de 5 leguas, acueducto que sigue todas las faldas de las montañas, desmontadas para este caso.(...)

Se reconoce, aún hoy en día, que el agua filtraba a través de las piedras y el limo se depositaba sobre la arena granítica. Al sur del miserable pueblo de Huambacho (donde los indios celebran la fiesta de San Francisco y nos divirtieron toda la noche al son de las campanas y tambores), se observa también un inmenso acueducto (amurallado) y las piedras dispuestas para recibir el limo. Los Incas hicieron lo que hacen todos los conquistadores: ellos arruinan para conquistar sobre provincias despobladas. Ellos no solamente mataron y se llevaron a los habitantes del Chimún, sino también (indudablemente para vejarlos por la sed y el hambre, pues sin agua las plantas perecían) destruyeron los acueductos, comenzados a gran altitud. La tradición señala que el Inca, después de haber conquistado el país, pensó repoblarlo y envió ingenieros para establecer nuevos acueductos mucho mejores que los antiguos. La conquista de los españoles frustró este proyecto...”

Humboldt, continuó su periplo y tareas científicas llegando el día 13 de octubre a Casma, luego al Tambo de Culebras el día 16 venciendo 53 kilómetros al sur, para pronto llegar a Huarmey y observar en ese lugar la inclinación magnética del sol el día 17. En Chimbote tuvo noticias por primera vez del “guano” de las islas, experiencias que han de repetirse en Huaura y el Callao. El día 20 se detiene en las salinas de Huacho, al día siguiente pasa por Chancay, ingresando a Lima por la portada de Guía el 23 de octubre por la noche. Allí permaneció por espacio de dos meses cumpliendo infatigable actividad, zarpando del Callao la tarde del día 24 de diciembre, rumbo a Guayaquil.

Su obra fundamental referente a nuestro país es valiosa y cuantiosa, por la determinación científica de lugares geográficos, sus observaciones geológicas y volcánicas, su contribución a la fauna y flora peruana, estudios oceanográficos proyectados a la navegación y explotación de recursos pesqueros, valor del guano en las islas del litoral del sur; además de sus observaciones y consejos para una mejor administración política y económica de regiones de América meridional en abandono por la administración española, entre otras.

Antonio Raimondi, ilustre científico italiano, ha de referirse a la obra de Humboldt, en los siguientes términos: “Lo que admira en Humboldt no son sus observaciones, sino aquellas vastas miradas en conjunto, aquellas rectas deducciones sacadas de las observaciones; en fin, aquel grande espíritu de generalización que constituye la verdadera ciencia. A pesar de haber visto solamente la capital del Perú y las altas planicies entre Cajamarca y el Marañón nos ha trazado, valiéndose de datos suministrados por otros observadores, el más bello y exacto cuadro sobre la disposición general de la colosal cadena de los Andes Peruanos(...) Más, lo que hizo dar pasos gigantescos a las Ciencias Naturales, fue la enorme cantidad de materiales que recogió Humboldt en cada una de sus largas peregrinaciones. El rico herbario de Humboldt, Bompland y Kunt contiene 4 600 especies de plantas, de las que más de 3 000 eran desconocidas...”

Goethe, su gran amigo y admirador, ha de decir: “América fue en Humboldt verdad y poesía, el asiento de la esperanza de la humanidad”.

Alexander von Humboldt, escribió a un amigo “que tenía planificado caminar desde California a la Patagonia -que placer- recogeré plantas y animales, voy a analizar el calor y la electricidad y el contenido eléctrico y magnético de la atmósfera... voy a medir las montañas, pero MI PROPÓSITO VERDADERO ES INVESTIGAR LA INTERACCIÓN DE TODAS LAS FUERZAR DE LA NATURALEZA”

Pasó el último período de sus cinco años de expediciones en Latinoamérica en México. Sus observaciones y descubrimientos en esta expedición los expuso en Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente (34 volúmenes, a partir de 1807). También escribió Ensayo político sobre el reino de la Nueva España (1811). Durante todos estos años de estancia en América, Humboldt entró en contacto con los naturalistas de los países que visitó y apoyó decididamente al movimiento independentista latinoamericano. En 1804 volvió a Europa y fue en la ciudad de París donde conoció a los científicos, artistas y políticos más selectos de su época. Humboldt se reunió en diversas ocasiones con el Libertador Simón Bolívar, con quien compartió las opiniones sobre la emancipación de las colonias americanas de la Corona española. En 1829 realizó un viaje de exploración científica a través de los Urales y de las montañas Altái, en Rusia. Durante los últimos años de su larga vida, Humboldt escribió una obra en cinco tomos, Kosmos (El cosmos, 1845-1862), en la que expone no solamente su amplio conocimiento sino también la mayor parte del conocimiento geográfico y geológico de su época. Kosmos se ha considerado el primer libro de texto de los geofísicos. Humboldt murió en Berlín el 6 de mayo de 1859, siendo inhumado el día 11 en la tumba familiar del parque de Tegel, cerca de Berlín

A doscientos años de su visita al Perú, debemos recordar con pleitesía la inmensa obra de tan eminente figura ampliamente admirada del siglo XIX, agigantándose en el tiempo como verdadero ejemplo a las futuras generaciones. Su apellido se ha inmortalizado en 14 ciudades de EE.UU. y una en Canadá; montañas en la Antártida, Norte y Sudamérica, Australia, Nueva Zelandia y Nueva Celedonia, una corriente oceánica en nuestras costas del Perú; una bahía, un condado, una universidad, un bosque de árboles en California, riachuelos, parques, calles y avenidas e inclusive un mar de la luna. Felizmente Chimbote no olvidó de bautizar con su nombre a un Centro Educativo ubicado en el P.J. Miraflores Bajo, correspondiéndoles el deber a sus maestros y estudiantes irradiar la llama encendida y luminosa de su memoria y trayectoria

Este trascendental acontecimiento, nuestro Puerto y pueblos de la costa ancashina visitados por el científico, debimos celebrar ampliamente, sin embargo la fecha ha pasado desapercibida, nuestra preocupación la advertimos en la Revista de Cultura “Bellamar” edición Nº 13 , junio de 1996. El presente año contagiamos la idea a estudiantes universitarios, estudiosos, maestros, etc. para recorrer la travesía Humboldt entre Santa y Huarmey el día 12 de octubre recordando dichos parajes y difundiendo la importancia de su obra para nuestros pueblos, sin embargo el olvido a continuado, creyendo fervientemente que cuando conozcamos verdaderamente esta inmensa labor cumplida, nos reivindicaremos y tendremos la ocasión de leer y conocer el verdadero valor de la eminencia científica. Mientras tanto el suscrito, solo, pendiente del compromiso y aprovechando el día 23 de septiembre –descanso especial para él- llenó su alforja de libros, revistas y una cámara fotográfica, enrumbó a Casma, La Gramita, Puerto Culebras y Huarmey, comunicando en municipalidades, colegios y amigos personales la inmensa deuda e indiferencia ante el sabio explorador y viajero infatigable..

BIBLIOGRAFÍA

  1. BELLAMAR. Revista de Cultura. Año VII, Nº 13. Chimbote, junio 1996. Director: Ernesto Cedrón León.

2 Enciclopedia ENCARTA 2002

3 NÚÑEZ, Estuardo y Georg PETERSEN G. “El Perú en la obra de Alejandro de Humboldt”. Librería Studium, Lima, s/a. 261 pp.

4 NÚÑEZ, Estuardo y Georg PETERSEN. “Alexander von Humboldt en el Perú. Diario de viaje y otros escritos” Banco Central de Reserva del Perú Fondo Editorial. Lima. 2002. 311 pp. Ilus.

5 RAÍCES. Boletín Cultural Nor-Peruano. Año II, Nº 9, Lima, abril 2002. Director: Jaime G. Ponce.

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(*) Publicado en:

1. Folleto por el autor. Chimbote, 2002, 8 pp.

2. ASTERISCO. Revista Cuatrimestral de Actualidad y Cultura. Tercer Milenio – Siglo XXI. Segunda Época. Huarás. Director: Francisco Gonzáles. Año XVII, noviembre 2002, N° 13.

PASTORITA HUARACINA

Víctor Hugo Alvitez Moncada / “Pisadiablo”

PASTORITA HUARASINA

y sus Apus tutelares (*)

" Yo soy la pastora

de blanca cordillera

tú eres el cholo vaquero

de negra cordillera "

Podría imaginarla a lo lejos, a la distancia, en el tiempo, a María Dictenia Alvarado Trujillo más tarde reconocida en el mundo folclórico como "Pastorita Huarasina": alegre, risueña, juguetona, inteligente; con su carita de chapas encendidas color de cantuta quemada por el frío gélido, aquel frío apoderado de ese majestuoso Callejón, correteando libremente por el campo verde color esperanza orlado de retamas, queñuales, eucaliptos y tantas plantas silvestres -acompañada de su perrito chusco- pastando las ovejas; toda una niña e inocente campesinita de vistosos y originales atuendos: una larga pollera color nogal y ribete de tela playa rosado fuerte, dejando divisar apenas sus piesesitos descalzos. Sobre su cabeza cubriendo sus largas trencitas amarradas con arcoiris de lana, un sombrerito viejo para protegerse del pálido sol y la lluvia que cualquiera de esas horas primeras de la mañana ha de llegar.

Frente a ella, dos inmensos ramales de nuestra cordillera andina. La niña absorta, parada sobre la Negra divisando la belleza de su paraíso, a sus pies, el Santa con su ignoto canto ancestral serpenteando armoniosamente y separando la imponente Cordillera Blanca de altísimos picachos pareciendo pinchar el firmamento.

" Río Santa, Río Santa

caudaloso

quiero que lleves

todas mis penas

all olvido..." (bis)

Arriba, el cielo añil, sempiterno, al centro de él, quemante se presenta el antiguo tayta Inti de dorados rayos encendiendo el paisaje, nubes expuestas al paseo del viento silbador, mientras tranquilamente pase el día, oscurezca, inicie el concierto de los gallos y avecillas del campo, aparecerá la luna luminosa con todo su resplandor, chaposa también, con dos hermosos ojos, dulce boca y un par de trenzas emulando a las niñas de nuestras alturas; mientras tanto la noche se acueste a descasar y dormir resguardada de miles de millones de chispeantes estrellitas.

Este es el paisaje hermoso y sin igual del distrito de Malvas, antes comprensión de la provincia de Huarás. luego Aija y actualmente de Huarmey del departamento de Ancash, a más de tres mil metros de altura en plena vertiente occidental de la Cordillera Negra "Balcón del Pacífico" a decir del sabio naturalista Antonio Raimondi, lugar donde llegó al mundo esta humilde niña , hija de campesinos llamada María Dictenia. Ella decía que muy tenuemente pasó por la escuelita de su pueblo, allí la bautizaron cariñosamente como "Chicchi" empero su entusiasmo le permitía participar activamente en las danzas y el canto de su lar nativo y escuela al compás de arpas y violines, caja y pinkullo, entonando con su tierna y hermosa voz la música ancashina especialmente huaynos y chuscadas que sus venas habíanse colmado para trasladarlas a su corazón cual torrentoso caudal de nuestra riqueza cultural.

Sin embargo, tempranamente, abandonaría su querida Tierra -aún niña- para dirigirse a Lima, su madre había fallecido e iba en búsqueda de nuevos horizontes, allá donde la ciudad crecía inexorablemente y se llenaba de "serranos", allá estaba su hermana y con ella compartir la vida y el cuidado y amor que aún requería. Pero esta niña aventurera y arriesgada, siempre anduvo protegida por sus Apus tutelares, aquellos que conoció y admiró desde su nacimiento, ellos lo guiarían por el cauce feliz de la vida artística, el triunfo, satisfacción y orgullo. Con ella vivieron perennemente el Río Santa, el Huascarán, las cordilleras Blanca y Negra, los pueblos, la gente, el profundo amor a su suelo ancashino lleno de misterios que lo ha de identificar por siempre; cantando y encantando a muchas legiones de peruanos que en diferentes confines de la patria y el orbe, al oírla han de volver a recordar sus verdaderos orígenes y raíces profundas.

" Cordillera Blanca

Cordillera Negra

ambas cordilleras

forman dos ramales

así yo quisiera tener esa dicha

así yo quisiera tener esa suerte

de no separarme

nunca de tu lado... "

"Pastorita Huarasina", creció rápidamente, reconociéndosela como artista popular e intérprete de nuestro folclor, elevándolo a lo más alto de los pedestales artísticos, su voz, "chispa" y alegría han de desbordarse y prenderse del alma del pueblo, para contagiar a todo el Perú y el mundo sus inmortales canciones llenas de sentimiento, picardía y amor, como genuina representante de la música andina folclórica que desde entonces Ancash y toda su riqueza natural serán el espíritu de sus recuerdos, tristezas y emociones: "Quisiera olvidarte", "Malvasina", "A los filos de un chuchillo", "Suspiros al aire", "Río Santa", "El obrero", "Pena penita", "No quiero amar", "Mujer andina", "Cervecita blanca", "Tu boda", "Pobre paria". y muchas más de su valioso repertorio seguirán inundando todas las vertientes de los pueblos, el corazón y el alma que entonaremos siempre los verdaderos hijos de esta patria bendita y añorada, legado de nuestros ancestros.

" Quisiera olvidarte

pero no he podido

porque piensas olvidarme

porque tratas de abandonarme.

Para mí ya no hay consuelo

para mí ya no hay alivio

para una mujer desgraciada

todo pasa todo sucede... "

Su humildad y sentir telúrico, hicieron ser reconocida como "Comunera Honorable de la Comunidad Campesina de Malvas", "Hija Predilecta del Pueblo de Malvas", "Doctora Honoris Causa del Folclor Nacional", "Patrimonio Cultural Viviente del País", "Embajadora del Folclor Nacional", "Reina y Señora del Huayno y la Chuscada", entre otras distinciones y condecoraciones como la del "Sol del Perú". Nosotros quisiéramos agregarle "La Más Grande Folclorista Peruana del Siglo XX".

Recuerdo perfectamente desde tener uso de razón, como la gente del campo especialmente se identificaba con su arte, allá en mi pueblo natal y lejano, la provincia de San Miguel en el departamento de Cajamarca, zapatear o "llanquear" diré mejor, tan alegremente al bailar las sabrosas e inquietantes melodías de "Pastorita Huarasina" celebrando sus fiestas y costumbres tradicionales. A la distancia, el viento transportaba con su eco las canciones transmitidas a través de los inolvidables picás, esos instrumentos anteriores a los tocadiscos, de cajas grandes, agujas y manizuela y un parlantito amarrado a la puerta de alguna casa o chocita, esparciendo de banda en banda tonadas alegres y contagiantes. En esas celebraciones no faltaba la melodiosa voz de otro grande del folclor ancashino, inolvidable también Ernesto Sánchez Fajardo "Jilguero de Huascarán", quien alguna vez llegó a mi terruño al reencuentro con su público, cantando hasta el sosiego y reconociendo a muchas familias Sánchez de la campiña sanmiguelina, quienes orgullosos se sentían familiares cercanos a este gran cultor del arte nacional.

Una sola vez en la vida ingrata pude admirar y apreciar a "Pastorita Huarasina" en vivo y en directo -como se dice-, no sé si el '92 ó '93, cuando una universidad particular de Chimbote le confirió el título de "Honoris Causa" como representante del folclor peruano. La plaza de armas estaba completamente llena de gente que esperaba impaciente su presencia, desde el estrado anunciaban los alto parlantes la pronta aparición de "Pastorita Huarasina" eran más de las nueve de la noche y no había; la gente la aclamaba y entonaba sus canciones al son de la música que difundían. con añoranza y tristeza a la vez acompañaban de palmas. A eso de las diez de la noche, decid retirarme del lugar con mis hijos pequeños todavía, con la inmensa ansiedad y pena de no haberla visto después de cuantas ilusiones de conocerla personalmente; cuando de repente al pasar por las puertas de un hotel cercano, nos chocamos cara a cara y volviéndome el alma al cuerpo, emocionadamente le dije "te estamos esperando Pastorita..." ella sonriente con su pequeña estatura, hermosísima, risueña, ataviada de lindos atuendos, -recuerdo una amplia pollera colorada, chaqueta y sombrero con bordados de oro y plata, resaltando estelas Raimondi y otros motivos de nuestra cultura- venía acompañada de un séquito de alegres damas, elegantes como ella. "Vamos cholo a cantar y bailar" me respondió sonriente y continuamos tras ella.

El recinto se desbordó de jolgorio, la gente inmóvil, aquella que ha vivido y gozado su arte toda una vida, lo aclamó desde el inicio hasta el final de su presentación. Le hicieron entrega del título honorífico, ella no ocultaba su entusiasmo y decía: "desde ahora soy Doctora Honoris Causa de esta universidad chimbotana, feliz, alegre, y sin contra tiempo había que continuar:

" Entregar mi vida quisiera

a los filos de un cuchillo

a ver si de esta manera

se acaba mi existencia..."

La gente de "todas las sangres", aquellos que llegamos a este Puerto, recordando el lar querido, estábamos ilusionados. Yo también saqué mi china y eché un buen zapateo. Los aplausos y vivas eran atronadores; muchos comentaban que así eran sus presentaciones en el Coliseo Chimbote -de la cuadra 11 de la Av. Pardo- que regentaba aquellas grandiosas épocas de las décadas '60 y '70 donde domingo a domingo retumbaban los corazones.

Creo fervientemente que ningún reconocimiento en vida le haya alegrado más que saber el inmenso cariño, respeto y profundo amor que la gente le tributaba. Sin embargo serán importantes los reconocimientos hechos por las instituciones y personas a su trayectoria artística. Antes de su muerte, el distrito de Independencia en Huarás, le erigió un monumento, ella estuvo en la inauguración con amplia sonrisa y alegría, a unos pocos metros aparecía su pareja del arte "Jilguero del Huascarán". Al morir llovieron los reconocimientos y homenajes: Huarmey, bautizó con su nombre el Teatro Municipal, entre otros.

"Pastorita..." había pedido, cuando muera, sus cenizas ser arrojadas al caudaloso Río Santa -uno de sus Apus y fuente de inspiración-, y así se cumplió su deseo, entre el júbilo, el llanto y tristeza de quienes lo querían y admiraban, sus colegas folcloristas le ofrecieron una imponente demostración de cariño, la partida fugaz de una estrella resplandeciente del firmamento folclórico popular nacional. Sus cenizas se esparcirán por todas las vertientes y surcos fervientes del Perú, desde arriba, de la quebrada del Tuco, hasta el Océano, fortaleciendo el sentimiento y alma de los pueblos que no olvidarán jamás. Ella vive eternamente en nuestros corazones.

Sagrados Apus tuteleres de nuestra tierra Ancashina: Apu Huascarán, Apu Río Santa, Apus de Siqui, Apu Cordilleras. Mama Pacha, recibe en tu vientre a tu hija predilecta. Apus... todos, les encomendamos por siempre a nuestra "Pastorita Huarasina".

Afine, afine el violín Maestro Alejandro Collas Páucar, la jarana continúa en la tierra y en el cielo...

" Hay shillcu, shillcu

shillcu nirac cholo

queman, huacman pis

lacaquecanchanqui..."

¡Salud, salud, cholos; salud, salud, chinas de mi Tierra!...

" Cervecita blanca huaracina

eso no se toma sin su dueño

si es que lo has tomado

caro cuesta 25 soles la docena "...

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(*) En el libro: Pastorita Huarasina del Perú: Eternidad viviente. 58 años de trayectoria artística y 71 años de vida. Unión de homenajes, conceptos y testimonios. Rogato Lucio Zavala Molina, Lima, 2002.